Búsqueda por el número de tomo > Primer tomo > Refutar la opinión de Mustafa Amin

( Número del tomo 1; Página 391)

Refutar la opinón de Mustafa Amin

Las alabanzas a Allah, el Señor de los mundos, y la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah el Verídico y el Digno de Confianza. Pues, he leído un artículo publicado por el periódico ¨Al-Nadwa¨, en su edición del 24/6/1380 H., titulado ¨Los monumentos de Medina munawara¨, escrito por Mustafa Amin. De verdad, cuando profundicé leyendo dicho artículo, noté que contiene muchos errores que deben ser clarificados y advertidos para que no se engañen algunos de los estimados lectores, basándose en las palabras del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: La verdadera fe consiste en el buen consejo , y en su hadiz: Quien de vosotros vea algo reprobable, que lo cambie con la mano; si no puede, que emplea la lengua (para censurarlo); si no puede, que emplee su corazón (deseando que ese mal desaparezca), y esto último es el signo más débil de sinceridad.
Ahora vamos a citar los errores de este artículo y los motivos y evidencias de refutarlos:
El primero está en su descripción de Medina diciendo: "esta ciudad sagrada tiene muchos monumentos que merecen ser recordados, pero, lamentablemente, nosotros los árabes no los damos mucha importancia, mientras que nos interesamos en visitar los monumentos de París. También Londres tiene muchos monumentos y los ingleses se esfuerzan lo máximo en memorizarlos. Entonces, por qué nosotros no prestamos importancia a los monumentos de los siglos pasados ...", hasta que dijo: "El Islam invoca a..., etc.". Con estas palabras, el escritor nos invita a imitar a Paris y Londres con respecto a la glorificación de sus antigüedades y eternizar su recuerdo con edificaciones y otras cosas. Lo extraño es que un musulmán invite a imitar a los enemigos de Allah, mientras que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: Quien se asemeja con alguna gente, se considera uno de ellos Estimado lector, hay que tener en cuenta que la valoración del pasado nunca ha sido por la construcción de edificios ni por hacer grabados e imitar a los incrédulos, sino por seguir las buenas obras y las buenas moralidades de los antepasados y de su esfuerzo en la da'wah (invitación al Islam) y la paciencia. Pues, así los Salaf Salih (piadosos predecesores) glorificaban mucho las reliquias de sus píos antepasados. Pero el hecho de glorificar los monumentos con edificios, adornos e inscripciones forma parte de las tradiciones de los judíos, los cristianos
( Número del tomo 1; Página 392)
y sus semejantes. Esto es uno de los grandes medios del politeísmo que consiste en adorar a los Profetas y a los santos, tal y como está pasando actualmente y de conformidad con lo mencionado en el Corán y la Sunna. Por lo tanto, hay que tener cuidado. Es decir, los musulmanes debemos estar muy bien preparados para enfrentarnos a los enemigos construyendo fábricas beneficiosas para la sociedad y armarnos adecuadamente, no como imitación a los incrédulos. También tenemos que seguir los mandatos de Allah y de Su Profeta -la paz y las bendiciones de dios sean con él- y de los píos antecesores -que Allah esté complacido con ellos-. La razón consiste en la aleya en la que Allah dice: ¡Vosotros que creéis! Tomad vuestras precauciones Allah -Exaltado sea- dice: Preparad contra ellos todas las fuerzas que podáis , y el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: El creyente fuerte es mejor y más querido por Allah que el débil y en cualquiera de ellos hay bien. Observa celosamente aquello que te reporte un beneficio. Pide la ayuda de Allah y actúa previsoramente. Son muchas las aleyas y los hadices que confirman este sentido y todos demuestran que los musulmanes deben construir las fábricas, armarse, buscar los medios de una vida digna para prescindir de los demás, estar preparados para enfrentarse a sus enemigos, proteger sus propios intereses, elevar su religión, recuperar la gloria de sus antepasados y defenderse de los adversarios de su religión. Esto es, Señor Mustafa, el verdadero concepto de la glorificación de las antigüedades, no lo que ha mencionado de la construcción de algunos edificios, etc.
Segundo: Mustafa dijo
( Número del tomo 1; Página 393)
que el conocimiento no incluye la taqwa en la debilidad y el temor, sino en conocer las leyes naturales y los misterios del Universo, tanto los pequeños como los grandes etc. Pues, efectivamente, la taqwa no significa la debilidad y el temor, ni implica el retraso y abandonar los motivos de desarrollo y beneficio a nivel privado y público, ni dejar de meditar de las leyes del Universo y entender la sabiduría de Allah -Exaltado sea- en todo lo que ha creado y legislado. Al contrario, los devotos deben ser los más osados en hacer el bien y los mas preocupados en realizar el desarrollo. Todo esto forma parte de la taqwa, pero el objetivo de las palabras del escritor es limitar la taqwa sólo al conocimiento de las leyes del Universo y en descubrir sus secretos y todos sus detalles, siguiendo a los que sobresalieron en este campo. Pero la cuestión no es así, porque el conocimiento de las leyes del Universo y entender sus secretos y sus detalles forma parte de la taqwa, pero no es toda la taqwa, porque la taqwa según la opinión más acertada de los ulemas es la sumisión a los mandatos de Allah y evitar Sus prohibiciones con una fe firme, con sinceridad, lealtad, amor, deseo y temor. También consiste en cuidar los intereses públicos, construir fábricas beneficiosas, siguiendo la tradición de nuestros píos antepasados en este campo. No vemos ningún inconveniente en beneficiarnos de la experiencia de los demás y de lo que han logrado en conocer los secretos del Universo y adoptar las ciencias mundanas útiles que no contradicen los principios de la purificada shari'ah (Ley Islámica) -a la cual debemos proteger de sus enemigos- y que nos ayudan a prescindir de los demás. Ésta es una obligación de todos los musulmanes; no con el objetivo de seguir la tradición de los incrédulos, sino porque su perfecta religión les manda buscar y cuidar sus beneficios y evitar todo lo que les perjudica de acuerdo con las evidencias mencionadas. Las ciencias de aquellos incrédulos que sobresalieron en el arte de la invención no les sirvió en crecer su incredulidad, ateísmo y decadencia moral. Así pues, no debemos engañarnos por sus ciencias, ni se debe imitar a sus tradiciones inmorales ni su manera de vestir que contradice los mandatos de Allah. Sin embargo, no vemos ningún inconveniente en beneficiarse y tomar sus ciencias necesarias y útiles, siguiendo, al mismo tiempo, los principios de la shari'ah, el camino recto de Allah, y tener cuidado de todo lo que lo contradice. Pues, estimado lector, esté atento a este asunto importante para estar a salvo de muchos extravíos y dudas. ¡Allah es Quien guía al camino recto!
Tercero: Mustafa dijo que quienes visitan la tumba del Señor de los Mártires (Hamza, tío del Profeta) deben seguir su buen ejemplo y saber que Allah les recompensará por esforzarse en lograr el propósito principal de la visita, y no por el hecho de visitar, de pedir bendiciones y de suplicar, hasta que dijo: el buen ejemplo de Hamza -que Allah esté complacido con él- es el Yihad (lucha) por la causa de Allah, que es el más sublime ejemplo, etc.
Digo: Lo dicho contiene verdades y falsedades Lo verdadero en ello es animar a los visitantes de la tumba de
( Número del tomo 1; Página 394)
Hamza ibn ‘Abd Al-Muttalib -que Allah esté complacido con él- y de otros creyentes para recordar las hazañas que hicieron en su Yihad por la causa de Allah e invocarle, cuidar los intereses comunes, y seguir sus pasos en esto. Esto es un derecho que todo musulmán debe recordar continuamente, seguir sus ejemplos, en todas las fases de su vida con el fin de lograr lo mismo que hicieron, e intentar que su vida sea como la de ellos cuanto pueda. Por otro lado, su dicho: Allah no recompensa al visitante por el mero hecho de visitar, de pedir bendiciones y de suplicar; esto, sin duda alguna, es un evidente error que contradice con los hadices auténticos del Profeta de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, en los que dijo: visitad los cementerios, puesto que os recuerdan de la Otra Vida. Y en otra versión: Y se desinteresa por la vida mundana.
En este sentido, todos los textos narrados por el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- confirman que los objetivos principales de visitar los cementerios son acordarse de la Otra Vida, no mostrar demasiado interés por la vida mundana y pedir a Allah que perdone a los difuntos musulmanes y los salve. No obstante, el citado escritor no habló de esto ni le dio importancia, sino que se inclinó a abordar otro tema tomado de otros textos; si hubiera citado los dos propósitos de vista aquí expuestos, no hubiera cometido este error. Pues, el hecho de visitar los cementerios con el objetivo de pedir bendiciones no tiene nada que ver con el Islam, sino que es considerado como un acto de la época pre-islámica y forma parte de la adoración a los ídolos. Por eso, se debe tener cuidado de ello y evitar que los visitantes lo hagan. Esto está auténticamente recopilado en el Sahih de Muslim bajo la autoridad de Buraida -que Allah esté complacido con él- donde dijo: El Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- cuando iba con sus compañeros a visitar las tumbas, solía enseñarles a decir: "¡Al-salamu 'alaykum ahl al-diyar min al-mu‘minin wa al-muslimin; wa inna in sha‘a Allahu bikum la-lahikun, nas‘alu Allah lana wa lakum al 'afiyah! (¡La paz sea con vosotros, gente de las tumbas, creyentes y musulmanes; verdaderamente nosotros, si Allah quiere, estaremos con vosotros. Pedimos a Allah que nos proteja, tanto a nosotros como a vosotros, de todo temor!)" También, se comprobó en Al-Gami' de Al-Tirmidhi según Ibn ‘Abbas -que Allah esté complacido con ambos- que dijo: Cuando el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- pasaba por las tumbas de Medina, decía: "Al-Salamu 'alaykum ya ahla al-qubur, yagfiru Allahu lana wa lakum. Antum salafuna wa nahnu bil-athar" (¡La paz sea con vosotros, gente de las tumbas, que Allah nos perdone tanto a nosotros como a vosotros. Sois nuestros predecesores y nosotros os seguiremos) Entonces, éste es el procedimiento del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- en cuanto a visitar los cementerios y dejar en claro el objetivo de ello. En cuanto al hecho de pedir bendiciones ante las tumbas, grabar o construir sobre ellas y visitarlas con el objetivo de suplicar no tiene nada que ver con el procedimiento del Profeta -la paz y las bendiciones sean con él- sino que es uno de los procedimientos de los judíos, de los cristianos y de los ignorantes pre-islámicos. Pido a Allah, para todos nosotros, la salvación de todo lo malo.
( Número del tomo 1; Página 395)
Cuarto: En su discurso, Mustafa Amin dijo que algunas comunidades islámicas convirtieron a sus reyes en dioses e hicieron de sus hombres piadosos santos o intermediarios ante Allah, deseando con ello conseguir la satisfacción de Allah. Además, para estos y aquellos, edificaron cúpulas y mezquitas por encima de ellas, no con la intención de inmortalizar su memoria para que estos sean un buen ejemplo a seguir para las generaciones venideras, sino para que dichas mezquitas y cúpulas se convirtieran en altares y nichos para realizar sus plegarias e invocar súplicas a Allah. Por ello, hubiera sido mejor si la gente hubiera construido dichas mezquitas o cúpulas sólo para dar un ejemplo a seguir etc. En efecto, este discurso contiene verdades y falsedades. Lo verdadero es la afirmación del escritor de la existencia de algunas innovaciones heréticas y acciones reprobables en algunas de las comunidades islámicas y, también, la crítica de Mustafa Amin al hecho de convertir dichas mezquitas y cúpulas en altares y mausoleos para rendir culto a los difuntos, pedirles ayuda e invocar súplicas a ellos. Esto, sin lugar a dudas, es verdadero y el que realiza una visita a países vecinos, puede ver esto con claridad. Rogamos a Allah que proteja a todos los musulmanes de esto y que les conceda la buena comprensión de la religión que Allah reveló a través de su profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, para que sepan que todas esas innovaciones heréticas con respecto a las tumbas contradicen la purificada shari'ah y pueden, por consecuencia, llevar al politeísmo o a adorar a otro fuera de Allah. La parte equívoca de las palabras del escritor consiste en la diferencia a la que hace referencia entre dedicar las mezquitas y las cúpulas para hacer culto e invocar súplicas a Allah, por un lado, y convertirlas en lugares que inmortalizan la memoria de los difuntos santos, por otro, puesto que hay mucha diferencia entre el primer objetivo y el segundo. Dicha explicación no tiene ningún argumento legal que la confirme y se contradice, también, con los textos sagrados del Corán y los principios de la Sunna que afirman que está absolutamente prohibido construir mezquitas y cúpulas por encima de las tumbas, porque el hecho de convertirlos en un destino al que la gente acude para rendir culto a los difuntos, invocar súplicas a ellos y pedirles ayuda y socorro son considerados como actos de politeísmo mayor que se compara con los hechos cometidos durante la época pre-islámica en que la gente rendían culto a Al-Lat, Al-‘Uzza y Manat etc. También, convertir esas tumbas en lugares que inmortalizan la memoria de los muertos puede conducir al politeísmo a través de hacer que la gente asocie a Allah otros entes como los muertos. Por eso, todos los textos tanto del Corán como de la Sunna niegan todo eso, nos advierten de ello y nos ofrecen una explicación definitiva sobre los medios que pueden conducir al politeísmo. Entre estos hadices se destaca lo que se comprobó en los dos Sahihes (de Al-Bujari y de Muslim) según ‘A’isha -que Allah esté complacido con ella- quien dijo: el Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: la madición de Allah descienda sobre los judíos y los cristianos que tomaron las tumbas de sus Profetas como lugares de culto. ‘A’isha
( Número del tomo 1; Página 396)
-que Allah esté complacido con ella- dijo que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- advirtió a los musulmanes para que no imitaran lo que los judíos y los cristianos hicieron, y ella también dijo que si no fuera por eso, la tumba del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- habría sido la más prominente, pero él temía que fuera tomada como una mezquita
En el Sahih de Muslim, Gundub ibn ‘Abdullah -que Allah esté complacido con él- dijo que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: Prestad atención a aquellos que os precedieron que tomaron las tumbas de sus profetas y de los hombres piadosos como lugares de adoración. No convirtáis las tumbas en mezquitas, os prohíbo hacerlo También, en el Sahih de Muslim, Gabir -que Allah esté complacido con él- dijo que el profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- Prohibió enyesar la tumba, sentarse sobre ella o construir nada encima. Estos hadices auténticos afirman la prohibición de construir mezquitas y cúpulas por encima de las tumbas. El profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- advirtió a su Ummah (Nación Islámica) de todos estos actos ilícitos para evitar que los musulmanes sigan el ejemplo de los judíos y cristianos en la exageración en glorificar a sus difuntos, convertir sus tumbas en mezquitas o lugares de culto e invocar súplicas a otro fuera de Allah, lo que lleva al politeísmo a través de asociar a Allah otros como los santos y los hombres piadosos como hicieron otros. Esto es lo que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- temía ocurrir en su Ummah. Pues, allí la gente empezó a glorificar las tumbas de sus santos y sus piadosos, construyeron lugares de culto sobre ésas e invocaron súplicas y pidieron ayuda a esos muertos, lo que les condujo al politeísmo prohibido. Así, la gente cayó en el pecado de adorar a los mausoleos de los piadosos. ¡No hay poder ni fuerza sino en Allah! Una prueba de ello es lo transmitido en los dos Sahihes por Umm Salama, Umm Habiba que -Alla esté complacido con ellas- que las dos vieron en la tierra de Etiopía una iglesia llamada ‟María” que estaba decorada con muchos relieves e imágenes y ellas lo comunicaron al Profeta -la paz y la bendiciones divinas sean con él- que dijo: Esos cuando un hombre piadoso muere de entre ellos, construían un lugar de culto sobre su tumba y colocaban imágenes en este lugar. Esos son las peores criaturas ante Allah El Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- nos informó que los que construyen mezquitas y cúpulas por encima de las tumbas y los que dejaron imágenes son las peores criaturas ante Allah y los maldijo en el hadiz auténtico narrado por ‘A’isha sin hacer ninguna diferencia entre el que hizo una construcción sobre las tumbas para rendir culto y el que la hizo para eternizar la memoria de los muertos. De ahí, está prohibido absolutamente toda construcción sobre las tumbas por ser uno de los medios que conducen al politeísmo y uno de sus obvios signos y, también, por ser considerada como una de la tradiciones de los judíos y los cristianos que el Profeta nos prohibió seguir y nos advirtió de imitar su conducta como aparece en lo dicho por el Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con el-: "Seguiréis el camino de los que os precedieron, paso a paso, de tal manera que aún si entraran a la madriguera de un lagarto, entraréis allí también". Ellos dijeron: "¡Mensajero de Allah!, ¿te refieres a los judíos y cristianos?". Él respondió: "¿A quién más?" (acordado por Al-Bujari y Muslim).
( Número del tomo 1; Página 397)
Pues esta auténtica noticia demuestra que esta Ummah indudablemente sigue la misma tradición de los judíos y los cristianos sobre todo en lo que se refiere al politeísmo y en las innovaciones heréticas, excepto los que Allah proteja de esto, y de acuerdo con lo mencionado en otros hadices, estos protejidos por Allah forman el grupo victorioso. Esta noticia afirma, además, la advertencia dirigida a la Ummah para que los musulmanes eviten seguir la tradición de los judíos y los cristianos, porque imitarla es un mero incumplimiento de las órdenes del Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con él - y como se sabe que Allah -Exaltado sea- nos mandó obedecer y seguir la tradición de nuestro Profeta y evitar cometer lo prohibido, de acuerdo con lo mencionado en el Corán: Y lo que os da el Mensajero tomadlo, pero lo que os prohíba dejadlo. Y temed a Allah, es cierto que Allah es Fuerte castigando
Y dice Allah -Exaltado sea-: Que se guarden los que se oponen a Su mandato de que no les venga una prueba o un castigo doloroso Sin lugar a dudas, el Profeta guiaba y llamaba a su Ummah a todo el bien y la advertía de todo mal. Por eso, no está permitido a ningún musulmán, que cree en Allah y en el Otro Día, desviarse del camino del Mensajero de Allah ni contradecir sus órdenes. Es indudable que la construcción de mezquitas y cúpulas sobre las tumbas es una tradición de los judíos y los cristianos y es, además, uno de los grandes medios que conducen al politeísmo y la idolatría. Por lo tanto, hay que dejarlo y tener siempre la mayor precaución de ello. ¡Que Allah nos conceda a todos el éxito!
Quinto, el escritor Mustafa dijo: "Las tumbas de Al-Baqi' -que es el lugar donde están enterradas las esposas, tías, Compañeros e Ibrahim, hijo del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- también tenían cúpulas en el pasado hasta que llegó el Estado Ejemplar y destruyó las cúpulas, dejando las tumbas sin nombres. Este lugar recibe cientos de miles de visitantes de la Mezquita del Profeta que visitan este lugar, pero sin poder localizar las tumbas de aquellas personas privilegiadas por Allah, tales como las esposas del Profeta, su hijo Ibrahim y decenas de sus Compañeros. Así, los administradores de este lugar pueden colocar carteles sobre las tumbas aclarando el nombre del difunto enterrado en cada una. También pueden construir una rejilla de hiero alrededor de cada tumba para facilitar que la gente localice el nombre y la tumba del difunto y poder saludarle….., etc."
Por medio de estas palabras, el escritor invita a los administradores del Medina a poner cárteles que llevan el nombre de los famosos difuntos de Al-Baqi'
( Número del tomo 1; Página 398)
o hacer una rejilla de hierro alrededor de las tumbas para reconocerlos. Podemos decir que probablemente esta sugerencia por parte del autor se le haya ocurrido espontáneamente con buena intención, pero el musulmán creyente no debe opinar sino de conformidad con el Corán y la Sunna, por medio de los cuales se puede distinguir entre lo bueno y lo malo. Quiza que el escritor, al escribir estas palabras de principio a fin, ignoraba la opinión de la auténtica Sunna del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- con respecto a las tumbas, por lo tanto cometió ese último error. En un hadiz auténtico, el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- prohibió el hecho de construir sobre las tumbas. Sin duda, el hecho de poner algo sobre ellas o construir ventanillas se considera un tipo de construcción y, por consiguiente, una exageración en venerarlas, lo que puede provocar una tentación entre la gente que puede considerarlo como ídolo. Puesto que al leer el nombre de la persona enterrada en la tumba y reconociendo que es uno de las privilegiados por su ciencia, por su religiosidad, por dignidad o por pertenecer a la familia del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, algunos de los ignorantes pueden acudir de todas partes a dichos mausoleos para procurarse bendiciones, tal como pasa en algunos países vecinos. También, el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- prohibió el hecho de grabar sobre las tumbas igual que impedir construir mezquitas o cúpulas en cima de las mismas. El objetivo del Profeta es proteger el Tawhid (monoteísmo islámico) y acabar con los medios que conducen al politeísmo, temiendo que los musulmanes cometan las falsedades que antes hacían los judíos, los cristianos y las tribus árabes que rendían culto a los ídolos. Así, el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- cumplió con su misión de la mejor forma y aconsejó a su Ummah. El objetivo del hecho de visitar las tumbas de Al-Baqi'
( Número del tomo 1; Página 399)
es invocar a Allah que les perdone y que tenga misericordia con ellos, además de recordar la vida eterna, tal y como hemos mencionado al principio de este artículo, y esto es fácil de hacer, incluso si el visitante desconoce el nombre de los enterrados en dichas tumbas. Por lo tanto, no hace falta llevar a cabo la sugerencia del escritor, que consiste en grabar o construir ventanillas sobre las tumbas, puesto que si esto incluyera beneficio para los musulmanes, lo hubieran realizado los Salaf Salih o sus seguidores, porque ellos tienen más prioridad para hacerlo que sus predecesores, ya que ellos son los que más saben y aplican la shari'ah, además de que ellos querían a los familiares del Profeta más de los que les siguen. Así, como ellos no lo hicieron y dejaron las tumbas al mismo estado que en la época del Profeta y de Califatos Ejemplares, entonces, todo lo que innovan sus predecesores en las tumbas, construyendo o grabando sobre ellas se considera una falsedad, una exageración prohibida y un acto ilícito. Por eso, tenga mucho cuidado, estimado lector, con esas sospechas, innovaciones heréticas y de sus autores. Allah es Quien guía al camino recto. Después de la época del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- los propagadores de la incredulidad -los judíos, los cristianos
( Número del tomo 1; Página 400)
y todos sus seguidores de los musulmanes- invitan a hacer actos contrarios a los del Profeta difundiendo, voluntaria e involuntariamente, sus ideas destructivas y sus falsedades. Por eso, se extendió lo falso y la verdad se quedó invisible para la mayoría de la gente, además, se volvieron muy pocos los buenos llamadores al camino recto y los defensores y aliados de la shari'ah y se aumentaron los falsos sabios y partidarios del politeísmo y de los vicios. Allah nos basta. ¡Que excelente protector es! Partiendo de todo esto, los buenos lectores y los guiados ulemas entienden que no deben escatimar esfuerzos en realizar la auténtica llamada al Islam, que carece de sospechas, incredulidad o innovaciones. Tienen que difundir las leyes tan justas del Islam, su suprema finalidad y sus juicios legales entre las diferentes clases sociales en las ocasiones, tales como conferencias, reuniones, prensa y en los medios informativos para que aprenda el ignorante, se advierta, se acuerde el olvidadizo y para que el falaz deje de extender sus falsedades contra el Islam y contra la purificada shari'ah a oídos y vista de los ulemas. Al hacerlo, los propagadores del politeísmo, las innovaciones heréticas y caprichos se sentirán derrotados, sujetados, se caerán en el pozo del olvido y se encontrarán obligados a alejarse de los medios informativos y de las conferencias públicas o seguirán la verdad cuando esté perfectamente clara para ellos y cuando se liberen de la ignorancia y de las sospechas y caprichos. Así, el hecho de llamar al Islam es una gran obligación que todos los musulmanes deben cumplir. Efectivamente, hay un gran número de ulemas y reformistas que han realizado esta obligación en la actualidad, y esperamos que Allah les conceda el éxito, la paciencia, la fuerza y la actividad en su misión de defender la verdad, destruir la falsedad y acabar con los extravíos. Por lo tanto, vemos que es imprescindible que todos los atentos lectores y los destacados ulemas, que todavía no han participado en este campo, dejen de ser perezosos y que se animen y entren con sinceridad, conocimientos, valor, benevolencia y paciencia a fin de hacer vencer a su religión, proteger la shari'ah y guiar y orientar a la gente al camino recto. Así, tendrán la misma recompensa de los que les sigan, de conformidad con el dicho del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-: Quien llame al camino recto, tendrá la misma recompensa de los que le sigan, sin que haga disminuir en nada la de ellos. Que Allah nos guie tanto a nosotros como a todos los musulmanes al camino más recto, y que nos proteja de aquellos que son objeto de enojo y de los extraviados, es Él Todopoderoso. ¡Que Allah bendiga a nuestro profeta Muhammad, su Familia y sus Compañeros!



  Anterior     Siguiente