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( Número del tomo 3; Página 146)

Sobre las preocupaciones que afligen la fe

Las alabanzas son únicamente para Allah y Su paz y Sus bendiciones sean con Su último Profeta:
La revista "Al-Raya" publicó en su segunda edición un mensaje enviado al Centro Islámico en Ginebra. Dicho mensaje contiene varias preguntas. La primera de ellas trata de la fe y de que muchas personas sufren perturbaciones y dudas acerca de ella. ¿Es cierto esto? Cabe mencionar que el artículo estaba escrito por el hermano Dr. Sa'id Ramadan. Después de alabar a Allah, cabe confirmar que es indudable que Allah -Exaltado sea- creó a todos los hombres creyendo innatamente en Él como Señor, Dios y Controlador de todos los asuntos. A Él temen, suplican y se acercan de todas las maneras. Eso nos lo informa Allah -Exaltado sea- diciendo: Mantén tu rostro sin apartarlo de la Adoración primigenia, como hanif. La marca original de Allah, con la que ha marcado a los hombres al crearlos Asimismo, el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: Allah -Enaltecido sea- dice: "He creado a todos mis siervos monoteístas puros, pero los demonios los alejaron de su religión, y les mandaron a asociarme a otros sin ninguna autoridad de Mi parte. La verdadera fe se basa en creer en Allah, en Sus ángeles, en Sus Libros, en Sus Mensajeros, en el Último Día y en el Decreto Divino, sea bueno o malo. Así lo explicó el Profeta en su respuesta a la pregunta que le había hecho Gabriel acerca de cuál es la fe. El profeta aclaró que la buena fe incluye más de setenta actos. El más solemne de ellos es dar testimonio de que no hay más Dios que Allah, y el más humilde es quitar las cosas dañosas de los caminos. Asimismo, los textos del Corán, la Sunna y el consenso de los ulemas lo demuestran. Después de esta introducción en la cual hemos definido la fe, podemos decir que ésta puede ser un objeto de perturbación y dudas, por muchos motivos:
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1) El más grave es ignorar los requisitos y las evidencias de la fe.
2) No cumplir con dichos requisitos consabidos da lugar a que la fe se hace cada vez más débil hasta que desaparece y la sustituye la duda y la perturbación, tal como lo confirma la actualidad y las evidencias textuales.
3) Estar en un ambiente carente de fe donde se reinan las sospechas y las dudas conduce a tener una fe vacilante y ser débil frente a los medios de tentación y los métodos de desviación, sobre todo si es una persona con pocos conocimientos y no tiene buenos compañeros que le ayudan a mantenerse firme. Esto lo asegura un hadiz auténtico del Profeta, en el que dice: Apresuraos a hacer acciones virtuosas, pues se avecinan grandes pruebas como una parte de la noche oscura. (En dicho tiempo) El hombre amanecerá siendo creyente y anochecerá siendo incrédulo; y anochecerá siendo creyente y amanecerá siendo incrédulo. Venderá su religión por un bien efímero de este mundo.
Este hadiz nos indica que las buenas obras contribuyen a tener una fe firme, y que la ausencia de tales acciones es un motivo de caer en dudas y tentaciones que incluyen la tentación del deseo, las sospechas y la tentación de la guerra. La más peligrosa de ellas es la de sucumbir al deseo, donde las almas débiles son las más afectadas. El creyente al principio se engaña por sus deseos y luego se ve inmerso en ellos y empieza a cometer pecados hasta que pierde su fe. El medio de salvación es alejarse de las razones de tentación, tener mucho cuidado con ellas, pedir a Allah que le ayude a mantenerse firme en la fe y recitar el Corán, meditando las aleyas que confirman la existencia de Allah y la creencia en Él, así como, las que incluyen pruebas de razonamiento lógico que demuestran Su existencia, Su unicidad, Su soberanía y Su derecho a ser glorificado, obedeciendo las órdenes de Su shari`ah (ley divina) y llevando a cabo Sus castigos corporales prescritos para el crimen. Una vez plantada la fe en el corazón, saboreando éste la dulzura de la misma e iluminándose con sus evidencias, será difícil arrancarla o sustituirla por cualquier otra alternativa. Tal realidad la confirma lo que dijo Heraclio al preguntar a Abu Sufyan acerca
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de la Da`wah (invitación al islam) del Profeta, diciendo: "¿Es posible que uno de los Compañeros de Muhammad apostate después de haber abrazado el Islam con todo convencimiento?" Abu Sufyan le respondió que no. Entonces Heraclio dijo: "Lo mismo pasa con la fe cuando se establece en el corazón..." La realidad apoya esta frase que dijo Heraclio. Por ello, no se narró que el Profeta se la renegó. En cuanto a la aplicación práctica de esto, Ibn Al-Qayyim dijo en su poema "Al-Nuniyyah" que por mucho leer y examinar los libros de la ciencia de Kalam con sus asuntos dudosos, cayó en dudas y sospechas, hasta que conoció Shayj Al-Islam Ibn Taymiya, quien le guió a las aleyas y los hadices que tratan del conocimiento de Allah, Su gloria, Sus bellos nombres y Su soberanía completa. Esto lo llevó a rectificar su fe y a poner fin a todas sus dudas. ¡Que Allah bendiga a nuestro profeta Muhammad, su Familia y sus Compañeros!



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