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Explicación del significado de la fórmula "No hay más dios que Allah"

Alabado sea Allah, la paz y las bendiciones sean con el Mensajero de Allah, su Familia, sus Compañeros y aquellos que siguen su guía hasta el Día del Juicio.
Queridos hermanos en Allah, el comité encargado de organizar los coloquios y las conferencias en este país consideró que el título de la conferencia de esta tarde fuera la explicación del significado de la fórmula "No hay más dios que Allah". Así, lo acepté, ya que esta fórmula es la base de la religión y el fundamento del Islam. Es por la cual Allah diferenció entre el incrédulo y el musulmán, a la cual llamaron todos los Profetas y por la cual fueron revelados los Libros y creados los genios y los humanos. Nuestro padre Adán -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llamó a esta fórmula y la siguió él y su descendencia hasta la época de Noé. Luego, el pueblo de Noé cayó en el politeísmo, razón por la cual Allah envió a Noé para llamarlos al monoteísmo, diciéndoles: ¡Gente mía! Adorad a Allah, fuera de Él no tenéis otro dios Lo mismo ocurrió con Hud, Salih, Abraham, Lut y Shu`ayb. Todos estos Mensajeros, entre otros, llamaron a sus pueblos a esta fórmula, al monoteísmo y a ser sinceros con Allah, dejando de adorar a otro que no fuera Él. El último y el mejor de ellos era nuestro profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, que fue enviado por Allah a su pueblo también con esta fórmula, ya que les dijo: ¡Oh pueblo mío!, Decid: "La ilaha illa Allah" (No hay más dios que Allah), tendréis éxito. Y les ordenó dedicar la adoración únicamente a Allah con plena sinceridad y abandonar los actos de politeísmo y la adoración de los ídolos, iconos, árboles, rocas, entre otros objetos, que seguían sus antepasados. Sin embargo, los politeístas negaron esta llamada y dijeron: ¿Acaso pretende que los dioses sean un único dios? Realmente es algo asombroso Esto es porque estaban acostumbrados a adorar a las estatuas paganas, los ídolos, las personas piadosas, los árboles, etc., ofreciéndoles sacrificios, haciendo votos para ellos y pidiéndoles satisfacer sus necesidades y aliviar sus penas. Por eso, negaron esta fórmula
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que contradice a sus divinidades y sus ídolos adorados fuera de Allah. Allah -Exaltado sea- dice en la sura de Al-Saffat (Los que se ponen en filas): Cuando se les decía: No hay dios sino Allah, mostraban su soberbia(35) y decían: ¿Acaso vamos a dejar a nuestros dioses por un poeta poseso? Debido a su ignorancia, extravío y terquedad, calificaron al Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- como un poeta poseso, aunque sabían que era la persona más sincera, más leal y más razonable, y que no era poeta de ninguna manera. Utilizaron la ignorancia, injusticia, tiranía y falsificación para confundir a la gente. Toda persona que no crea en esta fórmula, sepa su significado y actúe de acuerdo con ella no es un musulmán; el musulmán es el que cree en la unicidad de Allah y dedica su adoración únicamente a Él, es decir, realiza la oración para Él, ayuna para Él, Le invoca a Él Solo, pide ayuda a Él, hace votos y sacrificios para Él, etc. También debe saber con certeza que Allah -Exaltado sea- es el más digno de la adoración y que nada ni nadie fuera de Él es digno de ella, ya sea un Profeta, un ángel, un piadoso, una estatua, un árbol, un genio, etc. Ninguno de estos merece ser adorado, ya que la adoración es un derecho exclusivo de Allah Solo. Por eso, Allah -Exaltado sea- dice: Tu Señor ha ordenado que sólo Lo adoréis a Él Es decir, ha ordenado y ha recomendado que sólo lo adoréis a Él. Éste es el significado de "No hay más dios que Allah". Significa que nada ni nadie merece ser adorado excepto Allah. Es una frase que implica una negación y una afirmación al mismo tiempo: una negación de otras divinidades fuera de Allah y una afirmación de la divinidad para Allah Solo. Así, la divinidad atribuida a otro fuera de Allah es falsa, porque es un derecho exclusivo y único de Allah, pues como dice el Corán: Eso es porque Allah es la Verdad y lo que invocáis aparte de Él es lo falso Así, la adoración tiene que ser ofrecida solamente para Allah, el Único, sin copartícipes. Dedicar la adoración a otro fuera de Allah, como hacen los incrédulos, es una actuación falsa y práctica errónea, Allah -Exaltado sea- dice: ¡Hombres! Adorad a vuestro Señor que os ha creado a vosotros y a los que os precedieron. Tal vez así os guardéis
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Así como dice en la sura de Al-Fatiha (la Apertura), que es el mejor capítulo del Corán: Sólo a Ti te adoramos, sólo en Ti buscamos ayuda Allah ordenó a los creyentes que dijeran: Sólo a Ti te adoramos, sólo en Ti buscamos ayuda Es decir, adoramos a Ti sólo y pedimos ayuda a Ti sólo. Allah nos ordena también: Adorad a Allah sin asociar nada con Él
Allah -Exaltado sea- dice: A pesar de que no se les había ordenado sino que adorasen a Allah, rindiéndole sinceramente la adoración, como hanifes[Seguidores de la inclinación natural, la tendencia innata del hombre por la que reconoce a su Señor sin asociar nada con Él.] Así como dice: Así pues invocad a Allah ofreciéndole, sinceros, sólo a Él la adoración, aunque les repugne a los incrédulos Y dice también: Adora a Allah con sinceridad, ofreciéndole sólo a Él la Adoración(2) ¿Acaso no se Le debe a Allah la Adoración exclusiva? Existen otras muchas aleyas que indican que Allah -Exaltado sea- es digno de ser adorado y que las criaturas no pueden ser adoradas de ninguna manera. Éste es el significado, interpretación y realidad de "No hay más dios que Allah"; es una fórmula que consagra la adoración solamente a Allah, el Único y la niega para otro fuera de Él. Es bien sabido que hay personas que adoran a otras cosas fuera de Allah. Estatuas e ídolos fueron adorados fuera de Allah, y también Faraón, ángeles, Profetas y personas piadosas fueron adorados fuera de Allah. Todo esto tuvo lugar, pero es falso y contrario a la verdad, porque el Único adorado por derecho es Allah Solo -Exaltado sea-.
La fórmula "No hay más dios que Allah" supone una negación y una afirmación a la vez, como fue mencionado anteriormente: una negación de la adoración de otros fuera de Allah, cualquiera que sea el adorado, y una afirmación de la adoración para Allah Solo con pleno derecho. Allah informa en el Corán que Abraham (el Jalil: persona cercana y amada) dijo a su padre y a su pueblo: Estoy libre de lo que adoráis(26) Pero no de Aquel que me ha creado. Él me guiará(27) E hizo de ello una palabra que quedó en su posteridad En otras aleyas Allah -Exaltado sea- describe la actitud de Abraham de esta forma:
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En Ibrahim y en los que con él estaban tenéis un hermoso ejemplo, cuando le dijeron a su gente: No respondemos de vosotros y de lo que adoráis fuera de Allah, sino que renegamos de vosotros. La enemistad y el odio habrán surgido entre nosotros para siempre a menos que creáis en Allah y en nadie más Ésta es la palabra unánime de todos los Profetas, porque la aleya coránica en que Allah dice: En Ibrahim y en los que con él estaban tenéis un hermoso ejemplo Esta aleya se refiere a todos los Mensajeros, tanto los primeros como los últimos, ya que estos llaman al mismo que llamaba Abraham. Tanto éste como aquellos se desentienden de la adoración de otros fuera de Allah y de todos los adorados fuera de Él que aceptaron esta adoración y llamaron a ella. El creyente es, pues, quien se declara libre de ellos, niega sus actos de adoración y cree únicamente en Allah, el único digno de adoración con pleno derecho. Por eso, Allah informó en la aleya mencionada anteriormente que Abraham dijo a su padre y a su pueblo: Estoy libre de lo que adoráis(26) Pero no de Aquel que me ha creado Allah es su Creador y el Creador de todas las demás criaturas. Entonces, Abraham no se desentiende de la adoración de Allah, sino de la adoración de otros fuera de Él. El desentendimiento declarado se refiere a los otros ídolos fuera de Él. Al contrario, Allah, que creó a los siervos a partir de la nada y les provee con las gracias, es el más digno de ser adorado. Éste es el significado, sentido y concepto de esta fórmula. Su realidad consiste en desentenderse y negarse a creer en la adoración de otros fuera de Allah, teniendo fe que la adoración se debe únicamente a Allah con pleno derecho. Éste es el significado de la aleya en que Allah -Exaltado sea- dice: Quien niegue a los ídolos y crea en Allah, se habrá aferrado a lo más seguro que uno puede asirse, aquello en lo que no cabe ninguna fisura. Y Allah es Oyente y Conocedor El significado de "niegue a los ídolos (Taghut)" es negar y desentenderse de su adoración. Los "ídolos" es un nombre dado a todas las cosas adoradas fuera de Allah. Así, todo lo que es adorado fuera de Allah se llama ídolo. De hecho, las estatuas, los árboles, las piedras y los astros adorados fuera de Allah, todos son ídolos. Lo mismo se aplica a cualquier ser humano que acepta ser adorado fuera de Allah, como Faraón y Namrud y
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también los diablos son ídolos, porque llaman al politeísmo. En cuanto a los que fueron adorados fuera de Allah sin su consentimiento, como los Profetas, las personas piadosas y los ángeles, no son ídolos. Los ídolos, en este caso, son los que llamaron a su adoración de entre los genios y los humanos. Los Mensajeros y Profetas de Allah, las personas piadosas y los ángeles están libres de esta adoración, ya que la negaron y advirtieron contra ella, explicando que la adoración se debe únicamente a Allah con pleno derecho, como dice Allah: Quien niegue a los ídolos Es decir, niega y se desentiende de la adoración de otro fuera de Allah y demuestra que es falsa. y crea en Allah Es decir, cree que Allah es el Único que merece ser adorado con pleno derecho, el más digno de la adoración, el Señor del Universo, la Verdad, el Sabio, el Señor de todas las cosas, el Poseedor Único, el Conocedor de todas las cosas, el Omnipotente, el que está sobre el Trono, por encima de los cielos, y el que abarca con su conocimiento todas las cosas. La fe no será completa ni válida sin desentenderse y negar la adoración de otro fuera de Allah creyendo en su falsedad, y tener fe que Allah es el Único que merece ser adorado. Éste es el significado de la aleya de la sura de Al-Hajj (la Peregrinación Mayor), en que Allah -Exaltado sea- dice: Eso es porque Allah es la Verdad y lo que invocáis aparte de Él es lo falso Allah dice también en la sura de Luqman: Eso es porque Allah es el Real y aquello que invocáis fuera de Él es lo falso Estas dos aleyas tienen el mismo significado de las aleyas mencionadas anteriormente, que son: ¡Hombres! Adorad a vuestro Señor , Adorad a Allah sin asociar nada con Él Y A pesar de que no se les había ordenado sino que adorasen a Allah, rindiéndole sinceramente la adoración, como hanifes[Seguidores de la inclinación natural, la tendencia innata del hombre por la que reconoce a su Señor sin asociar nada con Él.] Además de otras muchas aleyas.
Desde la época de Adán hasta diez siglos después, la gente creía en el monoteísmo, como dice Ibn ‘Abbas
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-que Allah esté complacido con ambos-. Luego, el pueblo de Noé cayó en el politeísmo y adoró junto a Allah a Wudd, Suwa`, Yaghuth, Ya`uq y Nasra, como Allah lo menciona en la sura de Nuh (Noé). Entonces, Allah -Exaltado sea- envió a Noé para que les llamara al monoteísmo y les advirtiera de la maldición y el castigo de Allah. Sin embargo, continuaron en su transgresión, incredulidad y extravío y sólo una minoría de ellos creyó en él. La mayoría de ellos mostró su arrogancia al respecto, como Allah lo indica en su Sagrado Libro. ¿Qué hizo Allah con ellos? Hizo lo que nos indica en su Glorioso Libro de que les ahogó en el diluvio que era una inundación total de la Tierra. Con el agua que llegó hasta las cumbres de las montañas Allah ahogó a los incrédulos que desobedecieron a Su mensajero Noé, y sólo se salvaron los creyentes que estaban con Noé en su arca, como dice Allah -Exaltado sea-: Pero a él y a los que iban en la nave los pusimos a salvo, e hicimos de ella un signo para todo el mundo Éste fue su castigo precipitado en la vida mundana, aunque tendrán otro castigo en el Más Allá, que es el Infierno en el Día de la Resurrección. ¡Pedimos a Allah que nos salvaguarde! Después de Noé, fue el pueblo de ‘Ad, al cual Allah envió a Hud. Estos siguieron el mismo camino de sus predecesores; igual que el pueblo de Noé mostraron terquedad, incredulidad y extravío. Así, Allah les envió un viento estéril por el cual fueron destruidos todos, salvo los que creyeron en Hud que eran tan solo una pequeña minoría. Después de ellos, fue la gente de Salih, que es el pueblo de Thamud. Estos siguieron también las huellas de los dos pueblos anteriores, el de Noé y el de Hud; desobedecieron a los Profetas, mostrando arrogancia hacia la verdad. Así, Allah los castigó por el Grito y la gran sacudida hasta que fueron destruidos todos, salvo los que creyeron en el profeta Salih -la paz sea con él-. Luego, vinieron otros pueblos: los de Abraham, Lut, Shu`ayb, Ya`qub, Ishaq y José y, después fueron enviados Moisés, Aarón, David, Salomón y otros Profetas, los cuales llamaron al monoteísmo como han sido ordenados, Allah -Exaltado sea- dice: Hemos enviado un mensajero a cada comunidad: "Adorad a Allah y apartaos de los Tagut" Y dice en otra aleya: Antes de ti no enviamos ningún mensajero al que no le fuera inspirado: No hay dios excepto Yo. ¡Adoradme!
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Todos ellos -la paz y las bendiciones de Allah sean con ellos- cumplieron con su misión de transmitir y explicar el Mensaje. Así, transmitieron el Mensaje, cumplieron con la confianza, aconsejaron a sus comunidades y explicaron el significado de la fórmula "No hay más dios que Allah" y aclararon la obligación de dedicar la adoración únicamente a Allah con sinceridad y que Él es el Único que merece la adoración sin copartícipes, y que los árboles, piedras, estatuas, astros, genios, humanos, entre otras criaturas, no son aptos para ser adorados, porque la adoración debe ser dedicada únicamente a Allah.
Cuando Faraón mostró injusticia, tiranía y terquedad hacia Moisés y le persiguió con la intención de matarlo, Allah lo condujo al mar y lo ahogó con sus partidarios en un solo instante. Esto fue su castigo precipitado en la vida mundana, que es el ahogamiento, y después será castigado por el Fuego en Infierno. ¡Pedimos a Allah que nos proteja!
Nuestro profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- llamó a la gente a la adoración de Allah, prometió el Paraíso a los creyentes y advirtió a los incrédulos contra el Infierno. Sin embargo, fue una pequeña minoría de personas que creyó en la Meca. Luego, y debido al daño que sufrieron, tanto él como sus Compañeros, Allah le ordenó emigrar a Medina. Efectivamente, emigró con los creyentes que eran capaces de hacerlo y Medina se convirtió en el destino de los emigrantes y la primera capital de los musulmanes, en la cual se difundió la religión, y fue establecido el Yihad después de un gran cansancio y graves daños por parte de Quraysh y otras tribus contra el Profeta y los creyentes en la Meca.
Todo esto fue debido a la fórmula de "No hay más dios que Allah", a la cual llamaron todos los Mensajeros y nuestro amado profeta Muhammad. El último Mensajero de Allah llamó a creer en ella, a tener fe en su significado, a destruir y negar las falsas deidades que adoraban fuera de Allah y a dedicar la adoración únicamente a Allah. Sin embargo, los politeístas negaban siempre esta llamada y decían que seguirían la senda de sus antepasados, como informa el Corán: Encontramos a nuestros padres en una determinada forma de vida y nos hemos dejado llevar por sus huellas
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La comunidad árabe a la cual fue enviado el Profeta siguió el camino de sus antepasados con respecto a la terquedad, incredulidad, extravío y negación. Nuestro Profeta les llamaba en la Meca -a lo largo de trece años- al Tawhid (monoteísmo islámico) y a abandonar el politeísmo. Sin embargo, fue tan sólo una pequeña minoría de personas que creyó en él. Después de la Hégira a Medina, persiguieron su tiranía y le combatieron el día de Badr, el día de Uhud y el día de Al-Ahzab (los coligados) debido a su terquedad, incredulidad y extravío, y fueron ayudados por otros árabes incrédulos. Pero Allah, el Todopoderoso, apoyó a su Profeta y los creyentes, lo que provocó la derrota de los enemigos de Allah en el día de Badr y la victoria de los amigos de Allah. En el día de Uhud, Allah puso en prueba a Sus siervos, lo que dio lugar a varios heridos y muertos musulmanes por razones que Allah -Exaltado sea- explicó en Su Glorioso Libro y luego, tuvo lugar la batalla de Al-Ahzab entre el Mensajero y los incrédulos, y en la cual Allah apoyó a Sus siervos musulmanes y les otorgó la victoria sobre los incrédulos, que regresaron decepcionados sin conseguir ningún beneficio, y Allah otorgó la victoria a los musulmanes contra sus enemigos. Luego, vino la batalla de Al-Hudaybiyah en el sexto año de la Hégira, que dio lugar al tratado de paz y la tregua establecida para diez años entre el Mensajero y los habitantes de la Meca para que las personas se sintieran seguras, reanudaran los lazos entre ellos y reflexionaran sobre la llamada y la guía del Profeta. Sin embargo, Quraysh violó los términos del tratado, lo que empujó al Profeta a conquistarlos en el octavo año de la Hégira durante el mes de Ramadán, y Allah le abrió a Su Mensajero las puertas de la Meca y la gente entró en grupos en el Islam. ¡Alabado sea Allah!
Esta gran religión, que es el Islam, exige a sus adeptos que sean pacientes y sinceros con Allah. Además, tienen que llamar a Allah, creer en Él y en Sus Mensajeros, respetar Sus límites y evitar Sus prohibiciones. Ésta es la religión de Allah, por la cual envió a Sus Mensajeros, reveló Sus Libros y envió a Su profeta Muhammad; es la religión que implica el Tawhid, la sinceridad con Allah, la creencia en Su profeta Muhammad y la adhesión a Su shari'ah (ley islámica) a través de los dichos y actos. El principio básico y el fundamento de esta religión es el testimonio de que no hay más dios que Allah, por el cual Allah envió a todos los Profetas. El Islam no es aceptable sino con este testimonio desde la época de Noé hasta la de Muhammad. El Islam es aceptable sólo con la fórmula "No hay más dios que Allah", que debe ser demostrada a través de los dichos, los actos y la creencia.
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El musulmán debe pronunciar con la lengua que "No hay más dios que Allah", creer en esta frase con el corazón y demostrarlo con los actos. Así, debe creer en la unicidad de Allah, dedicarle la adoración con sinceridad, y desentenderse de la adoración de cualquier otra cosa fuera de Él. Además, hay que atestiguar que el profeta Muhammad es el Mensajero de Allah, creer en Allah Solo y dedicarle la adoración con sinceridad, y creer en todos los profetas enviados por Allah desde Noé hasta Muhammad. En la época de Noé, era necesario, además de atestiguar que "No hay más dios que Allah" y creer en Él, dar crédito a Noé, porque el Islam era sólo aceptable con esto.
Tampoco en la época de Hud el Islam era alcanzable sin creer en Hud. Además, era necesario declarar la Unicidad de Allah, dedicarle la adoración con sinceridad y creer en el sentido que conlleva la fórmula "no hay más dios que Allah". Lo mismo se aplica con respecto a la época de Salih, es decir, el Islam no podía ser aceptable sin declarar la unicidad de Allah, dedicarle la adoración sincera y creer que Salih era realmente un Mensajero de Allah. También esto debe aplicarse con todo Profeta enviado a su pueblo. Es obligatorio creer en la unicidad de Allah y en el Mensajero que fue enviado a ellos. El último de estos Mensajeros era Jesús hijo de María -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- que es el último de los Profetas de los Hijos de Israel y el último Profeta antes de Muhammad. Así, el Islam podía ser aceptable sólo por aquél que creía en él y en su mensaje. Los judíos se convirtieron en incrédulos porque se negaron a creer en él y lo desmintieron. Luego, Allah envió a Muhammad como último Profeta, y estipuló que la conversión al Islam y su validez no podría ser aceptable sino con la creencia en él. Por lo tanto, hay que creer en la unicidad de Allah y en esta fórmula, que es "No hay más dios que Allah", y creer en su significado, que es el Tawhid, la unicidad en la adoración a Allah, y su dedicación únicamente a Él, sin copartícipes, con la creencia en Su mensajero Muhammad y que es el último Profeta, que no hay Profeta después de él. De esta manera, el Mensajero enseñó a su pueblo y así lo indica también el Libro de Allah, Allah -Exaltado sea- dice: La virtud no consiste en volver el rostro hacia Oriente u Occidente; el que tiene virtud es el que cree en Allah, en el Último Día, en los ángeles, en los Libros y en los profetas
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Es obligatorio creer en todos los Profetas, sobre todo, en el último de ellos, que es Muhammad. Cuando Gabriel preguntó al Profeta acerca del sentido de la fe, él dijo: que creas en Allah, en Sus Ángeles, en Sus Libros, en Sus Enviados, en el Último Día y en el Decreto Divino, ya sea agradable o desagradable.
Es obligatorio, además de atestiguar que no hay más dios que Allah y que Muhammad es Su Mensajero, creer en todos los Profetas y Mensajeros precedentes, en todos los ángeles, en los Libros revelados a los Profetas y Mensajeros de Allah. Hay que creer, asimismo, en el Decreto, sea agradable o desagradable, en el Último Día, en la Resurrección después de la muerte, en el Paraíso y el Infierno, y que todo esto es una verdad indiscutible. Sin embargo, el principio y el fundamento de esto es creer únicamente en Allah y que Él es el Único que merece ser adorado.
Ésta es la regla general y éste es el fundamento, y el resto depende de ello. Así, quien quiera abrazar al Islam y aferrarse a ello con el fin de entrar al Paraíso y salvarse del Infierno, y formar parte de los seguidores de Muhammad, prometidos a entrar al Paraíso y gozar del honor, podrá alcanzar esto sólo por la realización del testimonio de que no hay más dios fuera de Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah.
El primer testimonio, que es "no hay más dios que Allah", se consigue adorando solamente a Allah y dedicando este acto únicamente a Él y creer en todo lo que fue informado por Allah y Su Mensajero acerca del Paraíso, el Infierno, los Libros, los Mensajeros, el Último día y el Decreto, ya sea agradable o desagradable.
En cuanto al segundo testimonio, que consiste en atestiguar que Muhammad es el Mensajero de Allah, se consigue creyendo en él y en que es el siervo de Allah y Su Mensajero, que fue enviado a todos los genios y los humanos para llamarlos al Tawhid y para que creyeran en Él. También es necesario seguir todo lo que aportó el Mensajero de Allah y creer en todos los Mensajeros y Profetas anteriores. Hay que creer también en todas las legislaciones prescritas por Allah a sus siervos y transmitidas por Su mensajero Muhammad, y aplicarlas y aferrarse a ellas, tales como la oración, el azaque, el ayuno, la peregrinación, el Yihad, etc.
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Por otra parte, cuando se le preguntaba al Profeta acerca de un acto que hace entrar en el Paraíso y salvarse del Infierno, respondía: "Que atestigües que no hay más dios fuera de Allah y que Muhammad es Su Mensajero". Y en otras ocasiones decía: "Que adores a Allah sin asociar nada ni nadie con Él". Las dos respuestas tienen el mismo significado: el testimonio de que no hay más dios que Allah significa adorar a Allah sin asociar nada ni nadie con Él.
Por eso, cuando le preguntó Gabriel -la paz sea con él- en el hadiz narrado por Abu Hurayra -que Allah esté complacido con él-: Dijo: "¡Mensajero de Allah! ¿Qué es el Islam?" Respondió: "El Islam consiste en adorar a Allah sin asociar nada ni nadie con Él".
Según otra versión del hadiz narrada por ‘Umar -que Allah esté complacido con él-, el Profeta dijo: El Islam es que atestigües que no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah. Este hadiz explica, pues, el significado del otro: El testimonio de que no hay más dios que Allah significa dedicar sólo a Allah los actos de adoración, esto es, adorar a Allah sin asociar nada ni nadie con Él, además de creer en Su Mensajero.
Un hombre le vino y le dijo: "¡Mensajero de Allah!, indícame un acto que me haga entrar al Paraíso y me salvara del Infierno". Dijo: "Adora a Allah sin asociarle nada ni nadie". Luego dijo: "Y observa la oración". Hasta final del hadiz.
La adoración de Allah -Exaltado sea- sin asociar nada ni nadie con Él refleja el significado de "no hay más dios que Allah", Allah -Exaltado sea- dice: Sabe que no hay dios sino Allah y pide perdón por tus faltas Es decir, es necesario saber que Allah es el único que merece ser adorado, y que ninguno fuera de Él es digno de ser adorado, porque Él es el Único que lo merece, y es la Verdadera Deidad que no se debe adorar a nadie ni nada fuera de Él.
La negación por los incrédulos a esta fórmula demuestra su significado; los incrédulos se negaron a creer en ella porque sabían que hace nulas sus deidades y demuestra el extravió de su propia creencia. Por eso, la renegaron y dijeron: ¿Acaso pretende que los dioses sean un único dios? Allah -Exaltado sea- dice acerca de ellos: Cuando se les decía: No hay dios sino Allah, mostraban su soberbia(35) y decían: ¿Acaso vamos a dejar a nuestros dioses por un poeta poseso? Así, sabían que esta fórmula anula sus ídolos y demuestra su falsedad.
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Indica, además, que tales ídolos no merecen ser adorados, que son falsos y que el verdadero dios es Allah, el Único.
Ésta es la razón por la cual la renegaron, ya que creer en ella significa que su adoración a las estatuas, los árboles, las piedras, los muertos, los genios, etc., es una adoración falsa.
Ninguna criatura puede perjudicar o beneficiar, ya que todas son poseídas por Allah. Son Sus siervos, y, por tanto, no son aptos para ser adorados. Allah -Exaltado sea- es el Creador de todas las cosas que dice: Vuestro dios es un Dios Único, no hay dios sino Él, el Misericordioso, el Compasivo Y dice en otra aleya: Ciertamente vuestro dios no es sino Allah, no hay más dios que Él, abarca todas las cosas con Su conocimiento Así, todo musulmán pubescente, obligado a los preceptos religiosos y todo creyente, ya sea hombre o mujer, de entre los genios o los humanos debe reflexionar y prestar mucha atención a este asunto. Es un asunto que debe ser entendido clara y precisamente porque el principio y el fundamento de la religión es adorar únicamente a Allah, sin copartícipes, y éste es el significado del testimonio de que no hay otro dios fuera de Allah, es decir, no hay ningún dios digno de ser adorado excepto Allah. Se añade a esto la creencia en todos los Mensajeros y en el último de ellos, el Profeta Muhammad. Además, hay que creer en la existencia de los ángeles de Allah, en los Libros revelados por Él, en el Último Día, en el Destino, ya sea agradable o desagradable, y en todo lo que Allah y Su Mensajero nos informó.
Todo esto debe ser alcanzado para poder abrazar el Islam, como ha sido explicado anteriormente. Muchas personas creen que pronunciar la fórmula "no hay más dios que Allah" o "no hay más dios que Allah y Muhammad es Su Mensajero" es suficiente para él, haga lo que haga. Mas, ésta es una gran ignorancia, porque no se trata de palabras que se dicen, sino que son palabras que tienen un significado preciso y que deben ser demostradas a través de los dichos y hechos. Si dice que "No hay más dios que Allah", mientras sigue cometiendo actos de politeísmo y adora a otros fuera de Allah, entonces no ha podido demostrar esta fórmula. Los hipócritas en la época del Profeta, encabezados por ‘Abdullah ibn Ubai ibn Salul, pronunciaron esta fórmula y, a pesar de eso, estarán en el nivel más profundo del Infierno, como dice Allah -Exaltado sea-:
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Verdaderamente los hipócritas estarán en el nivel más bajo del Fuego y no encontrarán quien los defienda ¿Por qué? Porque la pronunciaron solamente con la lengua, mientras que sus corazones la negaban, y no creyeron en ella ni actuaron según lo que exigía. Por eso, el hecho de pronunciarla por la lengua no les servirá para nada.
Lo mismo se aplica para el que la pronuncie de entre los judíos, los cristianos y los idólatras. Todos están en el mismo camino, y esto no les sirve para nada hasta que crean en su significado, dediquen la adoración únicamente a Allah y se aferren a Su shari'ah.
Lo mismo se aplica a los seguidores de Musaylima el embustero, Al-Aswad Al-‘Ansi y Al-Mujtar ibn Abu ‘Ubayd Al-Thaqafi, entre otros, que pretendieron falsamente la Profecía. Aunque los seguidores de estos embusteros decían "no hay más dios que Allah y Muhammad es el Mensajero de Allah", se convirtieron en incrédulos y apóstatas porque creyeron en aquellos que pretendieron la Profecía después de Muhammad, ya que desmintieron la aleya en que Allah -Exaltado sea- dice: Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino que es el Mensajero de Allah y el sello de los profetas Entonces, Muhammad es el último Profeta, y quien pretende que es Profeta después de él es un incrédulo extraviado. También son incrédulos y merecen ser combatidos aquellos que creyeron que tal embustero es un Profeta, como los seguidores de Musaylima en Al-Yamama, Al-Aswad Al-‘Ansi en Yemen y Al-Mujtar en Irak, etc.
Si el que pretende la Profecía es un incrédulo porque pretende lo que no le corresponde con respecto a este gran rango y dice mentiras acerca de Allah, entonces, ¿qué pasará con el que pretende la Divinidad, y se considera a sí mismo como un dios que debe ser adorado fuera de Allah? Sin duda, éste es más susceptible de ser incrédulo y extraviado.
Quien adora a otro fuera de Allah, dedicándole sus actos de adoración, tomando como amigos a quienes lo hacen y como enemigos a quienes no lo hacen, habría incurrido en un acto muy grave de incredulidad y extravío.
( Número del tomo 4; Página 18)
Quien atribuye la Profecía a alguien después de Muhammad es un incrédulo extraviado, porque ni el Islam ni la fe es válido sin atestiguar que no hay más dios que Allah, y demostrarlo a través de los dichos, hechos y creencia, y que nada ni nadie merece ser adorado fuera de Allah. Además, hay que creer en que Muhammad es el Mensajero de Allah, creyendo también en todos los Profetas precedentes y dando crédito que han transmitido el Mensaje -la paz y las bendiciones de Allah sean con todos ellos-.
Posteriormente, el siervo está obligado a realizar las órdenes y prohibiciones que le fueron prescritas por Allah. Ésta es la regla general sin la cual el siervo no puede ser musulmán. Hay que dedicar la adoración únicamente a Allah y creer en el significado de esta fórmula: "No hay más dios que Allah". Hay que creer también en el Mensajero de Allah y en los Profetas que le precedieron, y dar crédito que transmitieron el Mensaje y cumplieron el fideicomiso. Como se ha mencionado anteriormente, muchos ignorantes creen que cuando pronuncian "no hay más dios que Allah" y atestiguan que Muhammad es el Mensajero de Allah, serán considerados musulmanes, aunque adoren a los Profetas, las estatuas, los muertos, etc. Ciertamente ésta es la inmensa ignorancia, la gran corrupción y el extravío enorme. Más bien, hay que poner en práctica y aferrarse al sentido que implica esta fórmula, y abstenerse de cometer cualquier acto contrario a ello, tanto por la palabra como por la actuación o la creencia. Por eso, Allah -Exaltado y Enaltecido sea- dice en la sura de Fussilat (los Preceptos Detallados): Realmente los que hayan dicho: Nuestro Señor es Allah y hayan sido rectos, los ángeles descenderán a ellos: No temáis ni os entristezcáis y alegraos con la buena nueva del Jardín que se os había prometido(30) Somos vuestros protectores en esta vida y en la Última Hasta final de la aleya.
Esto quiere decir que ellos dijeron: "Nuestro Señor es Allah", y han sido rectos, creyendo en la Unicidad de Allah, obedeciéndole, siguiendo lo que le complace y abandonando sus prohibiciones. Como se mantienen rectos en esto, lograrán entrar al Paraíso y gozar del honor. En otras aleyas de la sura de Al-Ahqaf "Las Dunas" dice Allah -Exaltado sea-: Los que dicen: Nuestro Señor es Allah y luego se conducen con rectitud, no tendrán qué temer ni se entristecerán(13) Esos son los compañeros del Jardín donde serán inmortales como recompensa por lo que hicieron
( Número del tomo 4; Página 19)
Así, el siervo de Allah, debe tener clarividencia en este asunto y comprenderlo muy bien y tener en cuenta que ésta es la base principal y el fundamento primordial de la religión de Allah. El Islam puede ser válido sólo por el testimonio de que no hay más dios que Allah, demostrándolo tanto por los dichos como por los hechos y la creencia, y el testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah, demostrándolo también por los dichos, hechos y creencia, además de creer en todo lo que nos informó Allah y Su Mensajero acerca de lo que fue en el pasado y lo que será en el futuro. Luego, tiene que cumplir con las obligaciones del Islam, como la oración, el azaque, el ayuno, etc.
La persona razonable no debe dejarse engañar por las personas que llaman a la falsedad y al politeísmo, que invocan y asocian a otros fuera de Allah, y que adoran a las criaturas fuera de Allah, diciendo que estas actuaciones no las convierten en incrédulos porque pronuncian que "No hay más dios que Allah". Ellos sí lo pronuncian con la lengua, pero lo contradicen por sus hechos y dichos de incredulidad. Sí lo pronuncian, pero lo eliminan después, debido a su politeísmo, y a su adoración a otros fuera de Allah. Por lo tanto, su pronunciación de esta fórmula no puede proteger sus vidas ni sus bienes. Fue narrado en los dos Sahih bajo la autoridad de Ibn ‘Umar -que Allah esté complacido con ambos- que el Profeta dijo: Se me ha ordenado combatir a la gente hasta que atestigüen que no hay más dios que Allah y que Muhammad es Su Mensajero; que observen la oración y paguen el azaque. Si cumplen con ello habrán salvaguardado sus vidas y sus bienes de mi, salvo en los casos establecidos por el derecho islámico, y Allah les hará rendir cuentas.
Así, el Profeta aclaró que estos asuntos son necesarios. En un hadiz narrado por Tariq ibn Ashyam Al-Ashga‘i -que Allah esté complacido con él- el Profeta dijo: Quien dice: ‘La ilaha illa Allah’. (No hay más dios que Allah) y niega a cualquier tipo de deidades que se adoran fuera de Él, pondrá a salvo su vida y su riqueza. Y sólo Allah -Glorificado y Enaltecido sea- le pedirá cuentas. Y según otra versión: Quien atestigua que no hay otra divinidad que Allah y niega todo lo que se adora fuera de Allah, sus bienes y su sangre estarán a salvo. Recopilados por Muslim en su Sahih.
( Número del tomo 4; Página 20)
El Profeta señala en estos dos hadices, entre otros, que es obligatorio creer en la Unicidad de Allah y ser fiel a Él. También hay que negar y desentenderse de la adoración de cualquier otro fuera de Él, además de pronunciar los dos testimonios, realizar la oración, pagar el azaque y el resto de las obligaciones islámicas. Esto es el verdadero Islam, y lo contrario es la incredulidad.
Entonces, es obligatorio cumplir y aferrarse a esta base principal, que consiste en creer en la Unicidad de Allah, dedicarle únicamente a Él los actos de adoración con sinceridad, cumplir con los deberes prescritos por Allah y abandonar sus prohibiciones. De esta manera, será un musulmán que merece la recompensa de Allah y el honor otorgado por Él, tanto es esta vida mundana como en la Otra. Por eso, Allah -Exaltado sea- reveló la aleya en que dice: Y no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren Esta aleya indica la razón por la cual Allah creó a los genios y los hombres, que es adorar únicamente a Allah sin copartícipes, ya que no fueron creados en vano, sino por esta gran misión: adorar a Allah, sin asociar nada ni nadie con Él, ofreciéndole sus invocaciones, temor, esperanzas, oraciones, ayuno, sacrificios, votos, entre otros actos de adoración. Los mensajeros fueron enviados para hacer llegar este mensaje, como afirma Allah -Exaltado sea-: Hemos enviado un mensajero a cada comunidad: "Adorad a Allah y apartaos de los Tagut"
Todo aquel que comete un acto que le expulsa fuera del Islam, habrá contradicho esta fórmula. Es una fórmula que beneficia a quienes la pronuncian a condición de que la pongan en práctica correctamente y se mantengan firmes en ella, de modo que dedican la adoración únicamente a Allah, se apartan de la adoración de otros fuera de Él, se aferran a actuar según lo que exige el significado de la misma, obedecen las órdenes de Allah, se abstienen de Sus prohibiciones y dejan de cometer los actos que anulan el Islam.
En consecuencia, merecen el honor concedido por Allah, alcanzan el Paraíso y estarán a salvo del Infierno.
( Número del tomo 4; Página 21)
Entonces, aquel que la contradice por una palabra o por un acto no podrá beneficiarse de ella, aunque la pronuncie mil veces por hora. Por ejemplo, si uno pronuncia que "no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah", realiza la oración, ayuna el mes de Ramadán, paga el azaque y realiza la peregrinación, pero piensa que Musaylima el embustero -que pretendió ser Profeta durante la época del Mensajero de Allah y la de sus Compañeros- dijo la verdad, será incrédulo y sus buenas obras no le servirán para nada.
Lo mismo se aplica para aquel que afirma que Al-Mujtar ibn Abu ‘Ubayd Al-Thaqafi -que pretendió la Profecía en Irak- era un verdadero Profeta y que aquellos que le combatieron estaban equivocados al matarle.
También se aplica para aquél que cree que Al-Aswad Al-‘Ansi -quien pretendió la Profecía en Yemen- o los otros embusteros que vinieron después, dijeron la verdad. Quien cree eso se convierte en un incrédulo, aunque pronuncie que "no hay más dios que Allah" y la repita miles de veces.
Lo mismo ocurre con aquellos que la pronuncian mientras están adorando a Al-Badawi, Al-Husayn, Ibn ‘Ulwan, Al-‘Aydarus o incluso al profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, Ibn ‘Abbas -que Allah esté complacido con ambos-, o el shayj ‘Abd Al-Qadir Al-Gilani, etc. A quien les invoca, les pide ayuda, hace votos para ellos y les pide el socorro y la ayuda, esta fórmula (No hay hay más dios que Allah) no le servirá para nada, y será un incrédulo extraviado que no pone en práctica a esta fórmula y la contradice mediante estos actos.
Así, si uno dice "no hay más dios que Allah", realiza la oración y ayuna el mes de Ramadán, pero insulta, menosprecia o se burla del Profeta, o dice que éste no transmitió el Mensaje de Allah tal como se debe, o que ha fallado en ello por negligencia, o le critica por algo, se convierte en un incrédulo, aunque pronuncie que "no hay más dios que Allah" miles de veces, y aunque realice la oración y ayune el mes de Ramadán. Esto es porque estas invalidaciones anulan la religión del siervo que las comete. Por eso, los ulemas -que Allah tenga misericordia con todos ellos- han mencionado en sus libros, en un capítulo titulado "Los reglamentos islámicos de la apostasía", los veredictos del apóstata en el Islam, explicando los varios tipos de actos que invalidan la religión.
( Número del tomo 4; Página 22)
Asimismo, si una persona pronuncia que "no hay más dios que Allah", pero niega, por ejemplo, la obligatoriedad de la oración, diciendo que la oración, el ayuno, el azaque o la peregrinación no son obligatorios, será incrédulo por unanimidad de los ulemas. En este caso, su pronunciación de la fórmula "no hay más dios que Allah", su oración, su ayuno no le servirán para nada porque niega la obligatoriedad de todo esto. Si uno realiza la oración, ayuna el mes de Ramadán y adora a Allah, pero afirma que es lícito el adulterio u otro acto cuya prohibición está acordada por unanimidad en la Ummah (Nación Islámica), será considerado incrédulo por todos los musulmanes, y su religión será inválida por esta afirmación, aunque pronuncie que "no hay más dios que Allah", atestigüe que Muhammad es el Mensajero de Allah, realice la oración y ayune el mes de Ramadán. Esto es porque al considerar el adulterio como un acto lícito, desmintió a Allah que prohíbe este acto por la aleya en que dice: Y no os acerquéis a la fornicación pues ello es una indecencia y un mal camino
Asimismo, si dice que el consumo del alcohol o el juego de azar es lícito, será considerado incrédulo, aunque realiza la oración y ayuna el mes de Ramadán, y aunque pronuncie "no hay más dios que Allah", será considerado incrédulo por unanimidad de todos los musulmanes, porque desmintió a Allah con respecto a la aleya en que -Exaltado sea- dice: ¡Vosotros que creéis! Ciertamente el vino, el juego de azar, los altares de sacrificio y las flechas adivinatorias son una inmundicia procedente de la actividad del Shaytán; apartaos de todo ello y podréis tener éxito Sin embargo, si la persona que lo dice es como el que ignora el veredicto legal al respecto por encontrarse en un país alejado de musulmanes, hay que explicarle el veredicto legal al respecto por las evidencias de la shari‘ah. Entonces, si insiste en considerar lícito el adulterio, el consumo del alcohol o demás prohibiciones considerados unánimemente prohibidos, será considerado incrédulo por unanimidad de los musulmanes.
El objetivo de esto es que se sepa que la conversión al Islam, la pronunciación de la fórmula "no hay más dios que Allah" y el testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah no son suficientes para salvar la sangre y los bienes, si el que la pronuncia comete un acto que la invalida.
( Número del tomo 4; Página 23)
Así, si una persona realiza la oración, ayuna el mes de Ramadán, adora a Allah y pronuncia esta fórmula miles de veces en cada reunión, pero dice que es lícito tener relaciones sexuales con su madre, su hija o su hermana, se considera incrédulo por unanimidad de todos los musulmanes y se convierte en un apóstata por hacer lícito lo que Allah prohibió según los textos de la shari'ah y la unanimidad de los musulmanes. Asimismo, si uno confiesa que Muhammad es el Profeta de Allah, cree en él y en la unicidad de Allah, y pronuncia que "no hay más dios que Allah", pero tacha de mentir a uno de los profetas, por ejemplo, dice que Jesús hijo de María es un mentiroso y no es Mensajero de Allah, o que Moisés, Aarón, David, Salomón, Noé, Hud, Salih, entre otros Mensajeros de Allah cuya Profecía es confirmada por el texto coránico, no son Profetas o les insulta, se considera también como un incrédulo por la unanimidad de los ulemas. En este caso, la pronunciación de la fórmula "no hay más dios que Allah", el testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah, su oración y su ayuno no le sirven de nada, porque desmiente a Allah y a Su Mensajero y calumnia a los Mensajeros de Allah. Asimismo, aunque cumple con todas las obligaciones prescritas por Allah, adora únicamente a Allah, realiza la oración y ayuna el mes de Ramadán, pero dice que el azaque no es obligatorio, de modo que quien quiere hacerlo, que lo haga, y quien no quiere, puede dejar de hacerlo, se considera incrédulo por la unanimidad de los ulemas y se convierte en un apóstata que debe ser matado, porque dice que el azaque no es obligatorio, algo que contradice la aleya en que Allah -Exaltado sea- dice: Estableced el salat, entregad el zakat , y contradice los textos de la Sunna que demuestran que el azaque es una de las obligaciones religiosas y uno de los pilares del Islam.
También, si deja de realizar la oración, aunque crea en su obligatoriedad, se considera incrédulo según la opinión más acertada de los ulemas. Es una opinión que se basa en el hadiz en que el Profeta dijo: El pacto entre ellos y nosotros es la oración. Pues, a quien la abandona se le considera incrédulo. Recopilado por el Imam Ahmad en su Musnad y los compiladores de hadices con un Isnad (cadena de narradores) auténtico. Además del otro hadiz del Profeta en que dice: Ciertamente, (uno de los actos que rompen el velo) entre el hombre y el politeísmo o la incredulidad es que abandone la oración. Recopilado por el Imam Muslim en su Sahih.
Existen otras muchas aleyas y hadices que afirman la incredulidad del que abandona la oración. El que quiera más detalles acerca de este asunto, puede consultar el capítulo del veredicto legal del apóstata, para enterarse de las distintas cosas que anulan el Islam, explicadas por los sabios musulmanes.
( Número del tomo 4; Página 24)
De este modo, el creyente tendrá más conocimiento acerca de esta religión y sabrá que la fórmula "no hay más dios que Allah" es la base principal del Islam, y el fundamento de la religión junto con el testimonio de que Muhammad es el Mensajero de Allah. Ni el Islam ni la fe o la religión pueden ser válidos sin estos dos testimonios, junto con la creencia y la adhesión a todo lo que aportó el Mensajero de Allah. Es obligatorio también creer en todo aquello en lo que Allah y Su Mensajero nos informó, y en las obligaciones y prohibiciones religiosas prescritas por Allah, y respetar Sus límites.
Esta cuestión fue explicada y aclarada por los ulemas en sus libros, y constituye una unanimidad y un consenso de todos los ulemas. Por lo tanto, usted, siervo de Allah, debe tener cuidado y no dejarse ser engañado por las declaraciones de los ignorantes y los extraviados de entre los que glorifican excesivamente las tumbas, entre otros adoradores de otros fuera de Allah, que pierden su camino en la vida mundana e ignoran la religión de Allah, hasta que adoran a otros con Allah, pretendiendo que a pesar de eso no son incrédulos porque pronuncian que "no hay más dios que Allah", mientras que la invalidan mediante sus actos y palabras. Usted debe saber también que estos dos testimonios que constituyen la base principal del Islam y el fundamento de la religión se invalidan por la comisión de cualquier acto que invalida el Islam.
Si un hombre o una mujer atestiguan que no hay más dios que Allah y que Muhammad es el mensajero de Allah, realizan la oración, ayunan el mes de Ramadán y practican otros actos de adoración, pero mientras tanto dicen que el Paraíso no es verdad, que no hay ni Paraíso ni Infierno y que todo esto son palabras vanas, habrán caído en la incredulidad mayor según la opinión unánime de los sabios musulmanes. En otras palabras, si alguien dice esto, realiza la oración, ayuna el mes de Ramadán, se cree que es un musulmán unificador a Allah y se aparta del politeísmo, pero dice que el Paraíso y el Infierno no son verdad y que no hay ni Paraíso ni Infierno, o dice que no hay ningún Mizan (Balanza donde se pesan las obras de la persona en el Otro Día) ni Día de Resurrección ni Último Día, se convierte en un apóstata, incrédulo y extraviado según la opinión unánime de los ulemas. El mismo veredicto se aplica a quien dice que Allah no conoce lo Oculto o no conoce las realidades de las cosas, pues se considera incrédulo por haber desmentido la aleya en que Allah -Exaltado sea- dice: Es cierto que Allah es Conocedor de todas las cosas
( Número del tomo 4; Página 25)
, y por haber desmentido otras aleyas de significado similar. Quien dice esto, está, en el fondo, despreciando e insultando a su Señor -Exaltado y Glorificado sea-. Así, usted, querido hermano, sabe que aunque el testimonio de que "no hay más dios que Allah y que Muhammad es el Mensajero de Allah" es la base principal del Islam y el fundamento de la religión, esta fórmula no protege a la persona que la pronuncia si comete un acto que invalida el Islam. Además de pronunciar esta frase, hay que creer en Allah, en Sus ángeles, en Sus Libros, en Sus Profetas, en el Último Día y en el Decreto, ya sea bueno o malo.
Es necesario, asimismo, cumplir con las obligaciones prescritas por Allah y apartarse de sus prohibiciones. No obstante, quien comete un acto que invalida el Islam, le sería anulada la pronunciación de la fórmula "no hay más dios que Allah" y será considerado apóstata e incrédulo. Si comete un pecado que no forme parte del politeísmo, su religión se disminuye y su fe se vuelve débil, pero sin convertirse en un incrédulo como aquél que aunque está cometiendo adulterio o consumiendo alcohol, cree en su prohibición. La religión de tal persona será incompleta y su fe será débil, y corre peligro, si muere en este estado, de entrar al Infierno y recibir el castigo en el mismo. Sin embargo, no se quedaría en el Infierno eternamente, si muere mientras cree en el Tawhid y siendo musulmán. Más bien, esto duraría un plazo que será vencido por la voluntad de Allah, pero no será protegido, sino que corre peligro de entrar al Infierno, porque su fe ha sido débil y menguante debido a este pecado que seguía cometiendo hasta su muerte sin arrepentirse, como el adulterio y el robo, entre otros pecados de mayor consideración.
La desobediencia de las órdenes de Allah es de dos categorías:
Una categoría es la que provoca la apostasía, anula totalmente el Islam y convierte a la persona que lo comete en un incrédulo, como las invalidaciones que hemos explicado anteriormente.
La otra categoría es la que no anula el Islam, pero lo disminuye y lo debilita. Quien se somete a esta categoría corre el peligro de caer en la Ira de Allah y Su castigo, si no se arrepiente. A este respecto, nos referimos a los pecados cometidos por personas que saben muy bien que estos son pecados, y son ilícitos, como aquél que muere cometiendo el adulterio, consumiendo alcohol, desobedeciendo a los padres, permitiendo para sí mismo la usura, etc. Esta persona queda bajo la voluntad de Allah: si Él quiere, lo castigará o lo perdonará, porque Allah -Exaltado sea- dice: Es cierto que Allah no perdona que se Le asocie con nada. Sin embargo, aparte de esto, perdona a quien quiere
( Número del tomo 4; Página 26)
Esto es porque esta persona no es incrédula, ya que no hace lícitos estos actos, sino que los comete siguiendo su pasión y obedeciendo a Satanás. En cuanto al que considera lícitos el adulterio, el alcohol o la usura es incrédulo, como lo hemos explicado anteriormente. Los musulmanes deben darse cuenta y tener cuidado con estas cuestiones. Lo que hemos mencionado anteriormente es la opinión de Ahl Al-Sunnah Wal Gama‘ah, de los Compañeros del Profeta y de sus seguidores.
Que Allah nos conceda tanto a nosotros como a todos los musulmanes la firmeza en Su religión, que nos dé a todos la gracia para comprender bien la religión del Islam y mantenerse firmes en ella. Que Allah nos proteja a todos del mal de nuestras almas y de nuestras malas obras. Es cierto que Él es el Todooyente y el Más Cercano. ¡Que la paz y las bendiciones de Allah sean con Su siervo y Mensajero, nuestro profeta Muhammad, su Familia, sus Compañeros y aquellos que siguen su Camino hasta el Día de la Retribución!



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