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( Número del tomo 7; Página 200)

La virtud de la ciencia y el honor de los sabios

Las alabanzas a Allah, Señor de los mundos, y el buen fin es para los que temen a Allah. ¡Que la paz y las bendiciones sean con Su siervo, Mensajero, el mejor de Sus creados, el que le confió Su revelación, nuestro profeta Muhammad ibn 'Abdullah, sobre su Familia y sus Compañeros y quien sigue su camino y su guía hasta el Día del Juicio!
Éste es un resumen acerca de la virtud de la ciencia y el honor de los sabios. Las evidencias legales del Libro Sagrado y la Sunna indican la virtud de la ciencia y de la comprensión de la religión, y a lo que conduce, la gran bondad, la gran recompensa, la buena fama y el buen fin para aquellos cuyas intenciones Allah -Exaltado sea- reformó y guió al éxito.
Son muchos los textos que reflejan este sentido. Y es suficiente que Allah -Exaltado sea- muestra la virtud de la ciencia y sus sabios, pidiéndoles que den testimonio de Su Unicidad y diciendo que son sólo los que le temen verdadera y perfectamente, Allah -Exaltado sea- dice: Allah atestigua que no hay dios sino Él, así como los ángeles y los dotados de conocimiento, rigiendo (Su creación) con equidad. No hay dios sino Él, el Inigualable, el Sabio
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Allah -Exaltado sea- pidió a los ángeles y los sabios que dieran el testimonio de Su Unicidad; estos son los ulemas que le conocen a Él y a Su religión, los que Le temen, se dan cuenta de que Él observa sus actos y no cometen lo que prohíbe, Allah -Exaltado sea- dice: En realidad sólo temen a Allah aquellos de Sus siervos que tienen conocimiento
Es bien sabido que cada musulmán y cada creyente teme a Allah -Exaltado sea-, pero sólo quienes sienten un temor perfecto son los ulemas, encabezados por los Mensajeros -que la paz y las bendiciones de Allah sean con ellos- y luego los sabios con sus diferentes categorías. Los ulemas son los herederos de los Profetas. El temor verdadero, real y perfecto a Allah -Exaltado sea- se conoce y se practica por los ulemas que conocen bien Sus Nombres, Atributos y Su derecho. Los Profetas -la paz sean con ellos- son los primeros en este sentido y luego los ulemas con sus diferentes niveles de conocimiento y religiosidad.
Los ulemas y los estudiantes de ciencias religiosas deben interesarse de esto, temer a Allah y sentirse Su vigilancia en todos los asuntos: en buscar el conocimiento, aplicar y difundir este conocimiento y dar cuenta del derecho de Allah y el de Sus siervos. Se narró en los dos sahihes que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo en un hadiz transmitido por Mu‘awiya -que Allah esté complacido con él- : Cuando Allah quiere el bien para alguien, le hará comprender la religión.
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Este gran hadiz tiene otras versiones narradas por algunos Compañeros -que Allah esté complacido con ellos-, e Indica que la comprensión de la religión de Allah es uno de los signos de la virtud y la felicidad. Cada estudiante sincero en cualquier universidad, instituto científico o cualquier otro centro quiere lograr este conocimiento. Que Allah les guíe y les ayude a alcanzar sus objetivos.
El hecho de apartarse de comprender la religión es un signo de que Allah -Exaltado sea- no quiere guiarle al bien.
Fue narrado por Al-Bujari y Muslim bajo la autoridad de Abu Musa -que Allah esté complacido con él- que el Profeta dijo: El ejemplo de aquello por lo que yo he sido enviado, tanto de guía como de conocimiento, es como la lluvia que cae en una tierra. Hay una clase de tierra que recibe el agua y la acepta, creciendo en ella gran cantidad de pasto y de hierba. Y hay otra clase que retiene el agua con la que se beneficia la gente en beber, dar de beber y cultivar. Hay una tercera clase de tierra que es árida y estéril, que ni retiene el agua ni deja crecer el pasto. Así pues, ese es el ejemplo del que comprende bien la religión de Allah (el Islam) y se beneficia de aquello por lo que he sido enviado, aprende y enseña. Y por otro lado, está el ejemplo de aquel que no presta atención y no acepta la guía de Allah por la que he sido enviado.
Hay dos categorías de los ulemas que han alcanzado este conocimiento: la primera, son los que fueron guiados a alcanzar el conocimiento, comprenderlo y extraer de él los veredictos; de modo que lleguen a memorizar el conocimiento, difundirlo entre la gente, enseñarlo a los demás. Así se convierten en profesores, lectores, llamadores a Allah -Exaltado sea-, maestros del conocimiento y otras formas de educación y enseñanza.
La segunda categoría es quien lo conserva, memorizándolo, y lo transmite a los que entienden y extraen los veredictos. Así que ambas categorías serán recompensadas y otorgarán el beneficio a toda la Ummah (Nación Islámica).
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Sin embargo, la mayoría de las personas son como una tierra estéril, que no puede contener agua ni dar lugar a la vegetación; ya que están lejos y no se preocupan por alcanzar el conocimiento.
Los ulemas y los discípulos juegan un gran papel en el conocimiento religioso. Ellos están en el camino recto, y Allah -Exaltado sea- les guía al bien por su intención sincera en buscarlo. Es un placer para los estudiantes de ciencias religiosas comprender la religión de Allah, reflexionar sobre lo que fue revelado al Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- de la orientación y el conocimiento y competirse en este sentido con paciencia y perseverancia. El conocimiento no puede ser alcanzado a través de la comodidad, pues es imprescindible esforzarse con paciencia. El Imam Muslim -que Allah tenga misericordia con él- mencionó en su Sahih, en el capítulo de las horas de la oración, algunas cadenas de narración que citan lo que dijo Yahya ibn Abu Kathir -que Allah tenga misericordia con él-, quien dijo: "El conocimiento no puede ser alcanzado sin agotar el cuerpo." Lo que quiere decir que para lograr el conocimiento y comprender la religión se requiere de paciencia, persistencia, atención, aprovechar el tiempo y la sinceridad hacia Allah -Exaltado sea-.
Las instituciones académicas que ofrecen el conocimiento religioso y las mezquitas que realizan seminarios religiosos y científicos tienen alta posición y grandes beneficios, ya que están preparados para beneficiar a la gente y resolver sus problemas.
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Se espera que los graduados en estas instituciones desempeñen un gran papel en lo que se refiere al bien común. Así que cualquiera que Allah -Exaltado sea- le otorgó el conocimiento no debe mantenerse lejos de beneficiar a la gente, y tiene que enseñarles y recordarles de Allah -Exaltado sea-, de Su derecho y los derechos de Sus siervos; sea por la enseñanza, la práctica de la justicia, las predicaciones, el recuerdo y las consultas con los colegas y los hermanos en las reuniones públicas y privadas. Además los ulemas tienen que participar en la difusión del conocimiento a través de los medios de información, a fin de lograr un gran beneficio y difundir el conocimiento en todo el mundo.
Es bien sabido que esto es de gran beneficio para los musulmanes en esta época y en todas las épocas, y sobre todo en estos días, debido a la falta de conocimiento y la abundancia de los que invitan a la falsedad.
Por lo tanto, cualquier persona que tiene un conocimiento debe soportar las dificultades con paciencia al enseñar a la gente, al practicar la justicia, al llamar a Allah y en todos los asuntos, para realizar grandes beneficios y lograr los resultados esperados de su conocimiento.
El hombre debe buscar el conocimiento para beneficiarse a sí mismo, eliminar la ignorancia, acercarse a su Señor -Exaltado sea- y agradarle, beneficiar a los demás, sacarlos de las tinieblas a la luz, juzgar y reconciliar entre la gente, enseñar a los ignorantes, guiar a los extraviados, ordenar el bien y prohibir el mal y lo similar.
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Por lo tanto, el papel que desempeñan los que buscan el conocimiento no se limita a un campo determinado, sino que abarca muchos aspectos de la vida, especialmente los jueces. Si Allah -Exaltado sea- guía al juez a ser paciente, entonces su trabajo incluye varios aspectos: pues se considera un ulema, un profesor, de los que ordenen el bien y prohíben el mal, un llamador a Allah, un reformista, etc. Por lo tanto, debe estar bien preparado para soportar las dificultades por la causa de Allah y dotado de una alta voluntad, como eran nuestros predecesores y nuestros Imames -que Allah tengan misericordia con todos ellos-, quienes beneficiaron a la gente tanto como pudieron.
Aconsejo a los ulemas, los estudiantes y cada hombre y mujer que sean pacientes en este sentido, continúen sus esfuerzos por la causa de la verdad, cuiden su tiempo y estudien mucho juntos acerca de lo que encuentran difícil hasta que tienen un amplio conocimiento, con que logren un bien para ellos y para los musulmanes, con el permiso de Allah. También deben prestar atención en reformar su intención, buscando la sinceridad en todos los actos con los cuales se acercan a Allah -Exaltado sea- y benefician a la gente.
Si los ulemas temen a Allah -Exaltado sea- al juzgar entre los hombres y educarlos, se resolverán los problemas y la justicia prevalecerá.
Es bien sabido que la práctica de la justicia es una tarea que causa gran recompensa de Allah y una alta posición para quien intente con sinceridad y clarividencia garantizar el bien para los musulmanes.
Aunque esta tarea presenta una carga pesada a la que nuestros predecesores temían, las condiciones y las circunstancias en la actualidad son diferentes. Hoy en día, la gente necesita mucho a los ulemas que juzgan entre ellos con conocimiento, que temen a Allah y perciben Su vigilancia en todas las resoluciones.
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Por lo tanto, los que están cualificados y dotados de conocimiento y compresión no deben negarse a ser jueces en caso de necesidad. Más bien ellos deben aceptar esta tarea y comprometerse poner en práctica su conocimiento y realizar lo que se les pide para beneficiar a los demás con este conocimiento. El juez debe pedir a Allah que le guía y le ayude, y cuando siente que no es capaz de hacerlo, puede excusarse y dimitirse.
Sin embargo, no deben rechazarlo desde el principio. La gente de la fe y del conocimiento que son capaces de beneficiar a los demás no deben abrir esta puerta, sino que deben decidirse con buena intención de beneficiar a los musulmanes y resolver los problemas que enfrentan. Así que las personas ignorantes no serían capaces de aprovechar esta posición. Cuando los eruditos desaparecen, los ignorantes prevalecen. Sin duda, en cualquier caso, las gentes necesitan a los jueces que resuelven sus problemas y juzgan entre ellos con justicia. Si los buenos no ocupan estas posiciones, los demás las aprovecharán.
Los ulemas y cualquiera que teme a Allah deben apreciar esta posición, buscar la recompensa de Allah y ser paciente ante todo. Se comprobó que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: Allah no detiene la ciencia arrancándola de los pechos de los hombres, sino que la detiene con la muerte de los sabios, hasta que no quede ningún sabio más. Entonces la gente recurre a los ignorantes preguntándoles, y estos últimos les darán fatwa sin conocimiento, por lo que se extravían ellos mismos y extravían a los demás. Recopilado por al-Bujari y Muslim en sus dos Sahihes, y fue narrado por ‘Abdullah ibn ‘Amru ibn Al-‘Aas -que Allah esté complacido con ambos-.
De esta manera, la gente del conocimiento y la fe conocen la seriedad de este asunto y se dan cuenta de las malas consecuencias si los ulemas se renuncian y dejan el campo para los demás.
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Es bien sabido que si el ulema, sea juez o cualquiera, se esfuerza y acierta, logrará dos recompensas; y si se equivoca, tendrá una sola recompensa, como se comprobó por el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-. Así que el ulema será seguro si busca la verdad con sinceridad. Lo que sí es peligroso es que uno se encargue del juicio sin conocimiento y, por ende, decreta veredictos con ignorancia o juzga con injusticia, como se ha mencionado en el hadiz de Buraidah -que Allah esté complacido con él- que el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: Los jueces son tres tipos: Dos irán al Infierno, mientras que uno irá al Paraíso. El que irá al Paraíso es el hombre que conoce la verdad y juzga conforme a ella. Sin embargo, el juez que conoce la verdad pero juzga injustamente, irá al Infierno; y el juez que juzga entre la gente siendo ignorante, irá al Infierno. Recopilado por Abu Dawud, Al-Tirmidhi, Al-Nasa’i e Ibn Maga y lo autentificó Al-Hakim.
Quien busca la verdad y se esfuerza para beneficiar a los musulmanes, tendrá una o dos recompensas según lo comprobado por el profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-.
Aconsejo a todos mis hermanos musulmanes en general y los ulemas y los estudiantes, en particular, que teman a Allah -Exaltado sea- en todos los asuntos y que pongan en práctica el conocimiento, por medio de cumplir con los mandamientos de Allah y abandonar Sus prohibiciones, ya que los que buscan el conocimiento son un buen ejemplo para los demás en todos los casos, en el juicio, la conducta, los hogares, la reunión con la gente, los coches, los aviones, etc. Son ejemplos para los demás, por lo que tienen que sentir la observación de Allah -Exaltado sea-, cumplir con lo que Allah -Exaltado sea- les enseñó y llamar a la gente al bien por las palabras y las acciones, para que se distingan entre los demás y se conozcan por su conocimiento, virtud, buena dirección
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y aferrarse al camino del profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- y sus Compañeros -que Allah esté complacido con ellos-. Además deben caracterizarse por la humildad y alejarse de la arrogancia.
Los ulemas, pues, se exponen a un grave peligro, pues algunos son afectados con la presunción, otros con la arrogancia y otras tentaciones. Pues tienen que temer a Allah, ser sinceros en su trabajo, sentir la vigilancia de Allah -Exaltado sea- en todos los asuntos, ser humildes ante los siervos de Allah y no ser arrogantes con ellos, debido al conocimiento con el que Allah les especializó de entre los demás. Tienen que dar las gracias a Allah -Exaltado sea- con humildad y, consecuentemente, difundir el conocimiento en las mezquitas y en otros lugares.
El juez predica a la gente en caso de necesidad, enseña a los estudiantes de ciencias religiosas, llama a Allah, ordena el bien y prohíbe el mal, se esfuerza en reformar las condiciones de los musulmanes, se comunica con los responsables y les presenta sus consejos. Así que siempre trabaja para el beneficio de los musulmanes e intenta que prevalezca el Islam y los musulmanes y, de esta manera, libera su conciencia.
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También les aconsejo a todos mis hermanos, encabezados por los ulemas y los estudiantes de ciencias religiosas que presten atención al Sagrado Corán. En efecto, es el Libro más Grande y más Noble. Además este Libro contiene el mejor conocimiento y la sabiduría más útil. Se sabe que es el mejor medio. Después de la ayuda de Allah -Exaltado sea-, para comprender la religión, lograr el temor a Allah -Exaltado sea- y seguir la conducta de los piadosos. Aconsejo a todos y a mí mismo que lo contemplemos, reflexionemos en él y lo leamos continuamente. Cada uno debe recurrir a él en todos los asuntos y leer las exégesis del Corán al encontrar algo ambiguo. La exégesis es la mejor ayuda para entender el Libro de Allah -Exaltado sea-, Allah -Exaltado sea- dice: Es cierto que esta Recitación guía a la vía más recta
Y dice: Hemos hecho que te descendiera a ti el Libro que es una aclaración para cada cosa y una guía, misericordia y buenas noticias para los que se someten (los musulmanes)
También dice: Di: Para los que creen es una guía y una cura
Y dice en otra aleya: No hemos omitido nada en el Libro
Es necesario que los creyentes y las creyentes, en general, y los ulemas, en particular, presten el máximo interés al Sagrado Corán, se aferren a él, se esfuercen en contemplarlo, apliquen sus órdenes y consulten a los ulemas sobre lo ambiguo, Allah -Exaltado sea- dice: Es un Libro bendito, que te hemos hecho descender, para que mediten sus signos y para que recuerden los que saben reconocer lo esencial
Y dice: ¿Acaso no meditan el Corán o es que tienen cerrojos en el corazón?
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Se debe prestar también mucha atención a la Sunna del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, memorizar todo lo posible y estudiarla, sobre todo lo relacionado a la fe y los deberes de los musulmanes, Allah -Exaltado sea- dice: Di: Si amáis a Allah, seguidme, que Allah os amará y perdonará vuestras faltas
No hay otra manera de seguir perfectamente al Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, que estudiar y prestar mucha atención a la Sunna, junto con el Libro Sagrado de Allah -Exaltado sea-.
También aconsejo a los ulemas y los estudiantes de ciencias religiosas que se interesen de los libros de hadiz, los lean mucho, los enseñen y los estudien, sobre todo los dos Sahihes, el resto de las seis recopilaciones de la Sunna, Al-Muwatta' del Imam Malik, Al-Musnad del Imam Ahmad, Al-Sunan de Al-Darimi y los otros libros conocidos del hadiz -que Allah dé la mejor recompensa a sus compiladores-.
Además se debe estudiar los libros de los ulemas conocidos por su correcta fe, su amplio conocimiento basado en las evidencias religiosas, como el Shayj Al-Islam, Ibn Taymiyah y sus dos discípulos, Ibn Al-Qayyim y Al-Hafizh Ibn Kathir -que Allah tenga misericordia de ellos-. Ellos sobresalieron en este sentido y extendieron su gran conocimiento entre los musulmanes, mostrando a la gente las creencias de Ahl Al-Sunnah Wa Al-Gama‘ah, con las evidencias del Corán y la Sunna.
De entre los libros más importantes del shayj del Islam Ibn Taymiya
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-que Allah tenga misericordia con él- se destacan: Minhag al-sunna, Magmu' al-fatawa, Mutabaqat sarih al-ma'qul li-sahih al-manqul, Al-gawab al-sahih fi al-rad `ala man baddal din al-masih y otros libros útiles que indican la correcta creencia, los veredictos verdaderos y la refutación de las acusaciones de los enemigos del Islam. Entre los mejores libros de Ibn Al-Qayyim -que Allah tenga misericordia con él- hay Al-turuq al-hukmiyya, A'lam al-muwaqi'in, Zad al-ma‘ad. Estos libros tienen grandes beneficios, especialmente para los jueces y los muftíes.
Además se encuentra las fatwas de los líderes de la da'wah (invitación al Islam), denominada como Al-Durar al-Saniyyah, que comprende muchas epístolas y respuestas útiles de shayj Al-Islam Muhammad ibn ‘Abd Al-Wahhab, sus discípulos y seguidores -que Allah tenga misericordia con ellos-. Del mismo modo, las fatwas de nuestro ulema, el shayj Muhammad ibn Ibrahim Al Al-Shayj
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-que Allah tenga misericordia con él- incluyen un gran conocimiento y muchos beneficios. Aconsejo a la gente que lean estos libros después del libro de Allah y la Sunna de Su Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, pues contienen un gran conocimiento y ayudan a hacer todo lo bueno, como los libros útiles similares que prestan mucha atención a la evidencia, como Al-Mughni, Sharh al-Muhadhab, Al-Muhalla y otros libros que se ocupan de las evidencias y transmiten las opiniones de los ulemas. Estos libros son muy importantes para los ulemas, los estudiantes de ciencias religiosas, los jueces y los demás. Pido a Allah, por Sus Bellos Nombres y Sus Sublimes Atributos que nos guíe a nosotros y a todos los musulmanes a lograr el conocimiento útil y las buenas acciones. Que Allah nos conceda la buena intención, la paciencia y la comprensión de la religión, recompensándonos con el buen fin en esta vida y en la Otra. Allah -Exaltado sea- es el Más Generoso. Que Allah -Exaltado sea- guíe a nuestros líderes y los de los musulmanes, arregle sus séquitos, les ayude a hacer el bien, les apoye para hacer prevalecer la verdad y acabar con la falsedad, y les apoye a juzgar con el libro de Allah y la Sunna de Su Profeta en todas las cosas. Que nos proteja y todos los musulmanes del mal de nuestras almas y de nuestras malas obras. Es cierto que Él es el Omnioyente y el más Cercano. ¡Que Allah bendiga a nuestro profeta Muhammad, su Familia y sus Compañeros!



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