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( Número del tomo 7; Página 213)

Responsabilidades del alumno de las ciencias islámicas

Las alabanzas son únicamente para Allah, y en Él buscamos ayuda y perdón. Nos refugiamos en Allah de las maldades de nuestras almas y de nuestros actos malos. A quien Allah guía, nadie lo puede desviar; y a quien Él desvía, nadie lo puede guiar. Doy testimonio de que no hay otro dios fuera de Allah, Único, sin copartícipes, y que Muhammad es Su siervo y Mensajero. Que la paz y las bendiciones de Allah sean con el Profeta, su Familia, sus Compañeros y sus seguidores!
¡Vosotros que creéis! Temed a Allah como debe ser temido y no muráis sin estar sometidos
¡Hombres! Temed a vuestro Señor que os creó a partir de un solo ser, creando de él a su pareja y generando a partir de ambos muchos hombres y mujeres. Y temed a Allah, por Quien os pedís unos a otros, y respetad los lazos de sangre. Realmente Allah os está observando
¡Vosotros que creéis! Temed a Allah y hablad acertadamente(70) Él hará buenas vuestras acciones y os perdonará las faltas. Y quien obedece a Allah y a Su mensajero ha triunfado con gran éxito
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Queridos hermanos musulmanes y honorables hijos, agradezco a Allah -Exaltado sea- por permitirme asistir a esta reunión, y le pido hacerla una reunión bendecida, beneficiarnos a todos de ella, reformar nuestros corazones y obras y guiarnos a todos nosotros al camino recto. Las gracias de Allah son innumerables y Su favor es interminable, ya que Él -Exaltado sea- es quien da las gracias, pues dice: Los dones que tenéis vienen de Allah Y dice también: Si tratáis de contar las bendiciones de Allah, no podréis enumerarlas
Por lo tanto, damos las gracias a Allah y le pedimos que otorgue más de Su gracia sobre nosotros y todos los musulmanes en todas las partes.
Queridos hermanos musulmanes y queridos hijos, ustedes se han enterado del título de esta charla, que es "Responsabilidades del alumno de las ciencias islámicas en la sociedad". Es una cuestión muy importante, ya que la responsabilidad del alumno de las ciencias islámicas es grande, y varía según la cantidad de conocimiento que tiene, la necesidad de la gente a ello, y su habilidad y capacidad de hacerlo llegar.
Los alumnos de ciencias islámicas tienen una responsabilidad hacia ellos mismos, en cuanto a prepararse para la educación, la da'wah (invitación al Islam) y el cumplimiento de las obligaciones. Respecto al conocimiento, tienen que prestar atención, comprender la religión y revisar y dar mucho cuidado a las pruebas legales. Sin duda, los alumnos necesitan tener un amplio fondo de las pruebas legales y conocimiento de las opiniones de los ulemas, sus puntos de diferencia, y las opiniones preponderantes sobre cuestiones controvertidas, apoyadas por la evidencia del Libro de Allah y la Sunna del Mensajero -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, sin Taqlid (seguir estrictamente una escuela específica de jurisprudencia). Pues, el Taqlid es algo que todos pueden hacer, y no requiere conocimiento alguno. El Imam Abu 'Umar ibn 'Abd Al-Bar, el conocido estudioso y autor de "Al-Tamhid", entre otros libros, dijo:
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"Los ulemas acordaron unánimemente que aquellos que se adhieren al Taqlid no se consideran como ulemas".
Los alumnos de ciencias islámicas asumen una gran responsabilidad, que consiste en tener que prestar atención a las pruebas jurídicas y esforzarse en obtener las pruebas pertinentes sobre los asuntos y las resoluciones del Corán y la Sunna purificada, y estar familiarizados con los principios fundados. Deben basarse en pruebas claras estrechamente relacionadas con las opiniones de los expertos. Conocer las opiniones de los expertos les ayudará a entender las pruebas, extraer los juicios y distinguir entre las opiniones preponderantes e inverosímiles.
Por otro lado, tienen la responsabilidad de ser sinceros con Allah -Exaltado sea- y tener certeza absoluta de su vigilancia sobre ellos. Su meta debe ser complacer a Allah, cumplir con sus obligaciones, liberarse de la responsabilidad y beneficiar a la gente, sin buscar ganancia o recompensa mundana, porque esta última actitud es propia de los hipócritas y sus similares. Tampoco deben aspirar a la ostentación y la fama; su único objetivo debe ser beneficiar a los siervos de Allah y complacer a Allah por encima de todo. Deben, asimismo, estar seguros de las pruebas en las cuales se basan sus palabras, fatwas y acciones. No está permitido que sean flojos (tolerantes), porque la gente sigue su ejemplo en el comportamiento y las acciones. Así pues, si son profesores, los alumnos les imitan; si son muftíes, la gente va a actuar según sus fatwas; si son predicadores, el asunto será muy grave; y si son jueces, el asunto será aún más grave.
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El alumno de ciencias islámicas debe tener una posición que complace a Su Señor, y que se caracteriza por la sinceridad a Allah, el verdadero deseo de conseguir Su complacencia, y la atención ilimitada para aprender las evidencias de la shari'ah (Ley Islámica), y buscarlas hasta que las encuentre. De esta manera, el mundo estará abierto ante ellos y serán capaces de emitir fatwas, invitar al Islam, enseñar a la gente, ordenar el bien y prohibir el mal con perspicacia y clara visión, Allah -Exaltado sea- dice: Di: Este mi camino. Llamo a (la adoración) de Allah basado en una clara visión La clara visión aquí se ha interpretado como el conocimiento.
Sin embargo, aquellos que no tienen perspicacia, no se pueden considerar como gente de las ciencias islámicas, y no benefician a las personas ni en los asuntos de da'wah ni en otros relacionados con la religión, es decir, no harán llegar a la gente beneficios fructíferos reales. A pesar de esto, ellos pueden beneficiar a las personas con un consejo que dan, un problema que saben su solución de memoria o una ayuda material que ofrecen. No obstante, el verdadero beneficio de los alumnos de ciencias islámicas está condicionado de su veracidad, sinceridad, cantidad de conocimiento, profundidad de comprensión, su paciencia y perseverancia.
Otra cuestión importante es la responsabilidad que asumen los sabios musulmanes respecto a transmitir sus conocimientos y enseñar a la gente, ya que ellos son los herederos y sucesores de los Mensajeros. Los Mensajeros de Allah disfrutan, por supuesto, de un alto rango, pues son los líderes que guían a la Ummah (Nación Islámica), y los que les ayudan a conseguir la felicidad y el éxito. Los ulemas ocupan este lugar y asumen su papel en la transmisión del Mensaje y la enseñanza. Como que el último de los Mensajeros es Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, sólo queda ahora a los estudiosos transmitir y explicar la shari'ah que Muhammad trajo y difundirla entre la gente. Mas, esto sólo se limita a aquellos ulemas que Allah ha clasificado para este papel. Son personas que llaman al bien y guían a la gente a través de sus palabras, actos y comportamiento exterior e interior.
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Su deber es grandioso y están expuestos a un gran peligro, pues son responsables de la Ummah, la cual está en gran necesidad de recibir el Mensaje y entenderlo claramente por todos los medios posibles.
Los medios, hoy en día, son muchos, unos de ellos son los medios de comunicación leíbles, audibles y visuales, que tienen un enorme efecto sobre el extravío o la orientación de las personas, al igual que los sermones del viernes, fiestas, ocasiones, seminarios y varios festivales. Todos ellos pueden tener un efecto grave, al igual que los artículos independientes, libros y epístolas.
Gracias a Allah, hay muchas maneras fáciles que se pueden utilizar hoy en día, pero el problema es que los estudiantes son débiles, inactivos, descuidados y negligentes, y ésta es la gran calamidad, Allah -Exaltado sea- dice: ¿Y qué mejor palabra que la de aquel que llama (a los demás) a Allah, obra con rectitud y dice: Yo soy de los musulmanes?
No hay nadie en el mundo cuyo discurso es mejor que estos, encabezados por los nobles Mensajeros y Profetas -la paz sea con todos ellos-, y después de ellos vienen los ulemas.
Cuanto más tienen conocimiento, piedad, temor y sinceridad hacia Allah -Exaltado sea-, mayor es el beneficio, y más perfecto es su transmisión del Mensaje de Allah y Su Mensajero. Y cuanto más débil es la piedad, el conocimiento, el temor de Allah, o la preocupación del siervo por los deseos mundanos, menor es el conocimiento alcanzado y el bien logrado, Allah -Exaltado sea- dice: Di: Este mi camino. Llamo a (la adoración) de Allah basado en una clara visión, tanto yo como los que me siguen
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Allah explica que la misión del Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- era llamar al camino de Allah con conocimiento seguro. Allah ordenó al Profeta que informara esto a la gente, diciéndole lo que significa: ¡O Mensajero!, di a la gente: Este mi camino Es decir, la manera de hablar y actuar que sigo es mi camino, mi método y sendero a Allah.
Por consiguiente, es obligatorio que los ulemas sigan el camino del profeta Muhammad, que es llamar a Allah con conocimiento y perspicacia, porque éste es su propio camino y el de sus seguidores también.
Un siervo no puede ser considerado como un verdadero seguidor del Profeta a menos que siga fielmente su camino. Si alguien invita a la gente al Islam con conocimiento y perspicacia, se desentiende del politeísmo, y se adhiere a la verdad, será considerado como un verdadero seguidor del Profeta. Por eso, Allah -Exaltado sea- dice después: Y ¡Gloria a Allah! Yo no soy de los que asocian
El verdadero llamador al Islam es aquél que sigue al Mensajero con perspicacia y conocimiento seguro, y no miente, ni habla de Allah -Exaltado sea- sin conocimiento o le describe con cualidades que no le corresponden. Ellos describen a Allah con Sus Atributos perfectos, se alejan de compararle a su creación, testifican sinceramente el Tawhid (monoteísmo islámico) y se desentienden del politeísmo y los idólatras.
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Resulta necesario, pues, que el predicador crea sinceramente en el Tawhid, se adhiera a la shari'ah y no compare a Allah a su creación. Asimismo, tiene que describirlo -Exaltado sea- con los Nombres y Atributos que Él se atribuyó a Sí mismo o Su Profeta lo hizo, declarando que Él está muy por encima de cualquier imperfección o incapacidad, y confirmando los Nombres y Atributos sublimes que fueron mencionados por Él -Exaltado sea- en Su Glorioso Libro o reportados a través de la Sunna de su Profeta veraz de una forma que corresponde a Su Majestad, sin asimilación alguna, y con exaltación por encima de todo sin negación (de sus Atributos).
Así, los siervos confirman plenamente los Nombres y Atributos de Allah, sin asimilación ni comparación, y se disocian de asemejar a Allah -Exaltado sea- a Su creación en todos Sus Atributos de un modo libre de cualquier negación.
Ellos describen a Allah con los Nombres bellos y Atributos sublimes mencionados en el Libro y la Sunna auténtica, sin modificación o negación, ni designación descriptiva o comparación, ni aumento o disminución. Estos son los verdaderos seguidores, no los innovadores, que siguen el método recto que fue adoptado por los Mensajeros y sus seguidores en el bien, a la cabeza de los cuales está el profeta Muhammad, sus Compañeros -que Allah esté complacido con ellos- y sus seguidores, encabezados por los Imames reconocidos después de los Compañeros, tal como el Imam Malik ibn Anas, el Imam Muhammad ibn Idris Al-Shafi‘i, el Imam Abu Hanifah Al-Nu‘man ibn Thabit, el Imam Ahmad ibn Muhammad ibn Hanbal, el Imam Al-Awza‘i, el Imam Sufyan Al-Thawri y el Imam Ishaq ibn Rahawayh, entre otros Imames de conocimiento y orientación, quienes siguieron el camino recto en cuanto a afirmar los Nombres y Atributos de Allah, y disociar a Allah de asemejarse a sus criaturas.
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Los alumnos de las ciencias islámicas no deben ocultar nada de lo que han aprendido; deben explicar la verdad y responder a los opositores del Islam. No deben mostrar laxitud ni apartarse, sino que siempre deben ser visibles en público, cuanto es posible. Cada vez que los opositores del Islam aparecen, sembrando dudas y calumnias, los alumnos deben adelantarse para refutarlas por escrito, por oral y de todas las maneras posibles. No deben ser indiferentes o ver los problemas como una responsabilidad de los demás, y no de ellos mismos, sino más bien decir: “Lo haré yo”. Deben hacer frente a las cuestiones religiosas que necesitan ser aclaradas, aunque haya otros Imames, por temor a que la cuestión se descuide. Siempre están listos y no se aíslan. Mejor dicho, ellos aparecen en el momento oportuno para defender la verdad y responder a los opositores del Islam por escrito o por otros medios, como, por ejemplo, la radio, la prensa, la televisión, etc. Asimismo, ellos no deben ocultar sus conocimientos, sino que deben escribir, dar sermones y charlas y responder a los innovadores y otros opositores del Islam, con la fuerza que Allah les dio, de acuerdo con sus conocimientos y los medios que Allah les provee, Allah -Exaltado sea- dice: A los que oculten las evidencias y la guía que hemos hecho descender, después de haberlas hecho claras para los hombres en el Libro, Allah los maldecirá y los maldecirán todos los maldecidores(159) Salvo los que se vuelvan atrás, rectifiquen y lo pongan en claro; a ésos les devolveré Mi favor, pues Yo soy el que se vuelve sobre el siervo, el Compasivo
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Es necesario hacer una pausa para reflexionar sobre estas dos nobles aleyas. Allah nos advierte en contra de ocultar el conocimiento, amenaza y maldice a quien lo haga. A continuación, Allah muestra que nadie puede escapar de esta amenaza y maldición, sino por el arrepentimiento por la negligencia y los pecados pasados, la rectificación del propio mal estado, y la puesta en claro de los conocimientos o acciones que ha ocultado por ganancias mundanas o una falsa interpretación. Cuando uno se concede la orientación y la guía, su arrepentimiento no será aceptado excepto por esta puesta en claro de los conocimientos que tiene, y no hay salvación asegurada salvo por este arrepentimiento, que consiste en sentir lamento por cualquier negligencia o pecados que cometió en el pasado, y evitar la comisión de tal pecado en el futuro por el temor de Allah y su castigo.
La tercera condición es tener la sincera voluntad de no volver al mismo pecado, lo que debe hacerse junto con la rectificación, porque es posible que se arrepienta sin que la gente lo sepa. Así, ponerlo en manifiesto quiere decir quedar libre de responsabilidad y aceptar dicho arrepentimiento. Hay otra obligación por parte de los alumnos de ciencias islámicas ante Allah primero, y luego ante sus hermanos, colegas y sociedad, la cual consiste en ser conscientes y temerosos de Allah en todas sus acciones. Tan pronto como se enteran de algo, deben ponerlo en práctica sin demora ni negligencia, enseñando a los demás y actuando según lo que conocen. Aprender es una necesidad, y practicar lo que aprendemos es también un deber. Los alumnos se piden cuentas a sí mismos de sus acciones todo el tiempo, se esfuerzan en aplicar las veredictos de Allah sobre ellos mismos, y consideran el acto obligatorio como obligatorio y el deseable como deseable para ser un ejemplo vivo de los conocimientos que tienen, y para que estos conocimientos se reflejen en sus costumbres, hechos, vida, sesiones de estudio, sermones, viajes, residencia en tierra, mar o aire, y en cualquier otra parte. Esto es importante no sólo para ellos, sino también para los demás, como sus hermanos, colegas y estudiantes, para divulgar el conocimiento que tienen entre ellos a través de palabras y acciones. Así hacía nuestro profeta Muhammad -la paz y las bendiciones de Allah sean con él-, pues su predicación estaba perfectamente reflejada en sus palabras y acciones. Su biografía es la mejor, sus palabras son las más perfectas después de las de Allah, y sus modales son los mejores de todos. Allah -Enaltecido sea- dice: Y estás hecho de un carácter magnánimo El carácter del Profeta era el Coran mismo, tal como le describió ‘A’isha -que Allah esté complacido con ella-. Esto quiere decir que el Profeta cumplía con los mandatos y prohibiciones del Corán, ponía en práctica sus principios morales, y tomaba ejemplo de sus grandes sentencias e historias, invitando a la gente a hacer lo mismo.
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Los ulemas tienen que seguir el ejemplo del Profeta Muhammad en esta gran cualidad y ser sinceros con Allah en sus palabras y hechos. Tienen que transmitir las órdenes y prohibiciones de Allah, y ordenar el bien y prohibir el mal cuanto puedan. También, deben aconsejar, orientar y advertir a los gobernantes. Del mismo modo, deben aconsejar a sus familias, vecinos, el resto de la sociedad y la gente en general, de todas las formas y en la medida de lo posible. No está permitido que sean negligentes en estos asuntos, especialmente en nuestro tiempo, debido a la falta de los ulemas, la propagación del mal y la abundancia de la depravación y lo reprobable tanto en los países islámicos como en el resto del mundo.
Cada uno dotado de visión conoce los grandes males difundidos en este tiempo a través de la radio, la prensa, la televisión y los libros que invitan al Infierno.
Estos diversos ejércitos que invitan al camino del Infierno requieren ejércitos igualmente poderosos, de hecho tienen que ser más fuertes que los ejércitos que están impulsados por los enemigos del Islam. Estos diversos medios peligrosos son impulsados ​​y extendidos por los enemigos del Islam contra los musulmanes y no musulmanes, para destruirlos y llevarlos al Infierno. Su objetivo es atraerlos a sus modales malignos y malas costumbres para estar juntos en el Fuego, ya que esto es lo que quiere su líder, Allah -Exaltado sea- dice: Realmente el Shaytán es enemigo vuestro, tomadlo como tal. Él sólo llama a los de su partido a que sean los compañeros del Sair
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Así pues, el alumno de ciencias islámicas no debe retirarse, diciendo, por ejemplo: "Me ocupo por mí mismo". Al contrario, él tiene deberes que cumplir, ya que debe transmitir y explicar el Mensaje, e invitar a la gente al mismo, Allah -Exaltado sea- dice: Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera Y dice también: invoca a tu Señor Por lo tanto, Allah ordenó al Mensajero que invitara a la gente a su camino. Esta orden se dirige a todos nosotros, y no sólo al profeta Muhammad. Cualquier orden dirigida al Profeta está, en el fondo, dirigida también a todos nosotros y a todos los ulemas, excepto cuando existe una especificación que indica la limitación de la orden al Profeta.
Así, siervo de Allah, debe apartarse de la pereza y el aislamiento, y tiene que transmitir la orden de Allah a sus siervos. Usted también tiene que aconsejar a quien pueda y en el lugar que sea; debe dar consejos tanto al líder como al sabio, el juez, el policía y todas las autoridades de la aldea, pueblo, tribu, y en todas las partes que puede alcanzar. Tiene que aconsejar y orientar hacia el bien de la mejor manera y cooperar con ellos en la justicia y la piedad por medio de los sermones y las charlas y con las buenas palabras, con suavidad y no agresivamente.
También debe cooperar con los líderes y ministros del Estado en el ejercicio de sus responsabilidades, y con los jueces, predicadores y con todos sus hermanos en el Islam.
Ésta es la forma según la cual los alumnos deben actuar, de conformidad con lo que dijo el Profeta:
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La religión es el buen consejo. Se preguntó: "¿Para quién, ¡Mensajero de Allah!?". Respondió: "A Allah, a Su Libro, a Su Mensajero, a los líderes de los musulmanes y a la gente en general". Recopilado por Muslim en su Sahih. Fue narrado, asimismo, en los dos Sahih de Al-Bujari y Muslim, bajo la autoridad de Garir ibn ‘Abdullah Al-Bagali -que Allah esté complacido con él- que dijo: Le he jurado fidelidad al Mensajero de Allah -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- en lo que se refiere a observar las oraciones, pagar el azaque debido y aconsejar a todos los musulmanes
El Profeta dijo también: Que Allah resplandezca al que escucha y comprende una de mis declaraciones, luego la transmite tal como la oyó. Tal vez aquel al que se transmite una información la comprenda mejor que aquél que la oyó de mí. Y según otra versión del mismo hadiz: Tal vez el que transmite un conocimiento no sea un sabio. Y según otra tercera versión: Tal vez haya uno que transmite un conocimiento a alguien que es más sabio que él.
En uno de sus sermones dijo el Profeta: Que los presentes avisen a los ausentes. Puede ser que estos últimos sean más conscientes que los primeros. La gente seguirá siendo buena siempre que cooperen entre sí en la justicia y piedad, con sus reyes, emires, jueces, predicadores y con todos los musulmanes. Sin embargo, hay que hacerlo con amabilidad, suavidad y prudencia. Fue reportado de manera fidedigna que el Profeta dijo: Quien se priva de la ternura, le habrá faltado todo el bien. Recopilado en el Sahih bajo la autoridad de Garir ibn ‘Abdullah y ‘A’isha -que Allah esté complacido con ambos-.
Y en otra versión del hadiz narrada por ‘A’isha de grado Marfu' (atribuido al Profeta), el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo: Allah es tierno y Le gusta la ternura, y recompensa por la ternura lo que no recompensa por la violencia ni por ninguna otra cosa. Asimismo, el Profeta -la paz y las bendiciones de Allah sean con él- dijo en el Sahih: La ternura no está presente en una cosa más que para embellecerla. Y si está ausente de una cosa, la desvaloriza.
Nos basta aquí la aleya donde Allah -Exaltado sea- dice:
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Llama al camino de tu Señor por medio de la Sabiduría, la buena exhortación y convenciéndolos de la mejor manera Y la otra aleya en que dice: Por una misericordia de Allah, fuiste suave con ellos; si hubieras sido áspero, de corazón duro, se habrían alejado de tu alrededor
En la historia de Moisés y Aarón, cuando Allah los envió a Faraón, les ordenó diciendo: Y habladle de manera suave, tal vez recapacite y se guarde
Le pido a Allah por Sus Nombres bellos y Sus sublimes Atributos que guíe a nosotros, a ustedes y a todos los musulmanes a lo que le agrada, que nos haga seguir su camino recto, y que nos conceda todo el conocimiento beneficioso y nos ayude a ponerlo en práctica y a adherirnos a las etiquetas de la shari'ah y los buenos modales, con los cuales Allah alabó a Su Profeta. Recordemos las palabras del Profeta: A quien sigue un camino buscando conocimiento, Allah le facilita el camino hacia el Paraíso. Buscar el conocimiento y la comprensión de la religión son dos grandes cuestiones. También debemos recordar las palabras del Mensajero: Cuando Allah quiere el bien para alguien, le hará comprender la religión. Recopilado por Al-Bujari y Muslim del hadiz narrado por Mu‘awiya
( Número del tomo 7; Página 226)
-que Allah esté complacido con él-. Este gran hadiz nos guía a entender que la comprensión de la religión es un signo indicativo de que Allah quiere el bien para el siervo. Al contrario, aquellos que no comprenden la religión son desamparados, y Allah no quiere el bien para ellos. No hay poder ni fuerza excepto en Allah. Que Allah nos guíe a todos a lo que le agrada y nos haga morir como musulmanes. Que Allah mejore las condiciones de los musulmanes en todas las partes del mundo, que haga que les gobierne el mejor de entre ellos, que guíe a sus líderes, que incremente el número de los llamadores a la orientación, y que otorgue a todos la gracia de comprender la religión y cumplir con la Sunna del profeta Muhammad. Allah sabe mejor, y la paz y las bendiciones de Allah sean con el profeta Muhammad.



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